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Yo si olvido al año viejo III: 2010, un año que si quiero recordar

2010 al final no fue un mal año. Empezamos el año bien y terminó mejor. Quizás no se haya manifestado en todos los ámbitos, pero hay que ver que en algunos puntos ha sido un salto cuántico.

Veamos:

En el amor: No he tenido problemas en este aspecto, y esa parece ser la clave de que el mundo no se me venga encima a pesar de que que se cae todo a mi alrededor. Mi esposa, mi hija y yo vivimos en armonía. Lamentablemente no puedo decir lo mismo de la familia de mi esposa o de mi familia, así que uno de mis deseos para este 2011 es, sin duda, que nuestras familias consigan el camino del amor de nuevo para que las cosas empiecen a marchar mejor en aquel lado.

En lo profesional: No me he graduado, y debo hacerlo, pero no puedo quejarme de como se venido desarrollando mi carrera y mi perfil profesional durante este año. Pasé de ser Director Creativo en SinCable.TV a ser Gerente de Contenidos y Redes Sociales en Equilibrio.Net, con un pequeño período en los contenidos móviles de la mano de WAU. Sigo desempeñándome en lo digital y allí seguiré. El 2010 también me dejó una columna en Reporte360.com y trabajos en algunas revistas impresas. Ponencias sobre lo digital e invitaciones a foros. En verdad ha sido bueno. Mi deseo para 2011 es que todo eso se traduzca en mayor estabilidad económica para mi y mi familia, y que pueda graduarme finalmente.

En la salud: Ando con un ojo a media máquina y algunos avisos que indican que las cosas no están del todo bien. Prometo prestarle mayor atención a este asunto en 2011.

Sobre ser Papá: Génesis entró a su 1º grado. Salió del preescolar por la puerta grande. La transición no ha sido fácil, sus nuevos compañeros de clases parecen ser egresados de un reformatorio y no de un preescolar, pero eso no se vio reflejado en su boleta. A pesar de ese entorno nada favorable, Génesis logró meterse a sus maestras en el bolsillo gracias a su inteligencia y a su capacidad de aprendizaje. Estoy muy orgulloso de mi hija. Ya me pidió que le abriera un perfil en Facebook, le dije que en lo que leyera fluidamente se lo abría, así que empezarán a saber más de ella y desde sus propios dedos.

Lo digital: Un año que habría sido de crecimiento sostenido y de gran desarrollo como nación digitalizada, se ha visto empañado por un gobierno obtuso y con poca visión de futuro. Los controles sobre Internet y el perfil de troll que han desarrollado los seguidores del Presidente en Internet, han resultado en una especie de limbo donde la confrontación de la vida real se ha traspolado a lo digital. Más de una vez comenté el daño terrible que personajes como Alberto Ravell o Mario Silva le han hecho a Twitter. Y para rematar, han metido en el mismo saco de la regulación de Radio y TV a Internet, un paso absurdo que solo se explica al ver el "debate" que hubo en la Asamblea Nacional sobre el tema. Mi deseo para 2011 es que permita que las voces que sí sabemos del asunto se cuelen en los círculos de poder y finalmente nos encaminemos al crecimiento definitivo de Venezuela en el tema de Internet.

Lo político: 2010 no fue un año fácil, y 2011 pinta ser aún más difícil. Nos toca ponernos creativos y no descuidar la lucha por lograr el país que todos queremos, y no ser piedras en el zapato de gente que se quiere construir un país a imagen y semejanza de un militar presidente megalomaniaco.

No nos queda otra que mejorar en 2011, como personas y como nación. Mi deseo más grande es que podamos encontrar juntos el camino a un país donde todos seamos importantes, donde nuestras contradicciones se conviertan en oportunidades de encuentros y consensos, y dejar atrás el país dividido y hostil que somos ahora.

¡Feliz año nuevo 2011 para todos!

Amanecer de Fuego

Fue una noche fría, húmeda y tormentosa. La oscuridad se iluminaba por los rayos que caían en intérvalos casi perfectamente definidos, quién sabe por qué o quién.

Seguramente los truenos ocultaron los gemidos aullantes de las criaturas nocturnas. Más de una desgracia, más de un lamento.

Y así, fue como el amanecer se coronó en un tono naranja parecido al fuego, y descubrimos que Caracas amaneció en un guión de Robert Rodríguez.

¿Cuáles son unos buenos libros para comenzar una biblioteca?

El Principito, edición de lujo.
Cualquiera del Gabo.
El Quijote.
Cuentos de Poe
Cuentos Grotescos de Pocaterra.
Algún cuento infantil
Alguna novela de autora femenina.
Los libros que heredaste de tus padres y/o los prestados que nunca devolviste. Yo tengo de ambos.

¿Quieres preguntar? ¡Pregunta pués...!

Tema oficial de Piel y Alma: Calma pueblo de Calle 13

Este estribillo se parece tanto a lo que está escrito allá arriba en el header del Blog:

"Ahora quítate el traje, falda y camiseta. Despójate de prendas, marcas, etiquetas. Pa’ cambiar el mundo desnuda tu coraje. La honestidad no tiene ropa ni maquillaje"

Calle 13 - Calma Pueblo from PACOAGUAYO on Vimeo.

Eeeh, eeeh, aaah... Desorden estuvo en la Calle

Obertura DP (OSMC)
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Hay una diferencia grande entre hacer música para hacerse rico y hacerla por el amor a la música en sí. Aunque soy de los que cree que música siempre es música e implica un proceso creativo, sea mala o buena, sea popular o no. Pero, por ejemplo, es notable que hay una gran distancia cuando comparamos a la Fania All Stars con Salsa Kids, o a Los Beatles con las Spice Girls.

Aunque la mayoría de los grupos son consumidos por la Industria Cultural, es el nacimiento lo que los marca, y lo que en definitiva hace que aún hoy en día recordemos a Héctor Lavoe o a Bob Marley, a Celia Cruz o a Janis Joplin, a la Dimensión Latina o a Sentimiento Muerto; y que los hayamos convertido en íconos, referencias y leyendas de nuestra cultura pop, local y mundial.

Que los Rolling Stones aún estén rodando por ahí en conciertos, cuando ya todos sus integrantes deberían estar retirados en asilos, es producto de la honestidad genética de su música. Eso ocurre con Desorden Público. Luego de 25 años de carrera, los desordenados siguen brindando a sus seguidores un concierto tan lleno de energía como el que le regalaron a Caracas en Sabana Grande el pasado miércoles 28 de julio, con la excusa de celebrar el cumpleaños número 443 de nuestra mal querida ciudad, y acompañados lujosamente de la Orquesta Sinfónica Municipal de Caracas. ¿Mejor? ¡Imposible!

Los Esqueletos
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Salí de mi oficina directo a Sabana Grande, previamente fui aplastado y restregado en el Metro, pero todo valió la pena. Iba con toda la intención de escuchar y bailar Ska, género que conocí gracias a ellos, y de disfrutar mi concierto como hasta ahora he disfrutado cada una de las presentaciones de Desorden en diversos escenarios de Caracas. Mientras iba en el Metro recordaba el lanzamiento que hicieron en La Estancia de su último álbum, Estrellas del Caos, y de como ese día conversé con una amiga sobre su asombro al caer en cuenta que apenas tendría unos cinco años de edad cuando aquellos tres panas seguidores del Ska británico y jamaiquino, del new wave y del punk, decidieron formar una banda para tocar ellos mismos la música que colocaban en su miniteca Aseo Urbano.

Lo demás es historia conocida: El origen del nombre, las grabaciones piratas en cassettes que rodaron en los inicios, el "spia" que adornaba las paredes de la ciudad anunciando el nuevo concierto en "Mata de Coco". Y recordé que en aquella época yo también era un niño de apenas siete años.

A los siete años llegué a La Vega para vivir con mis padres luego de haber pasado los primeros años de mi vida viviendo con mi abuela en Sarría. A Desorden Público lo conocí gracias al grupo de amigos con los cuales experimenté mi primera etapa de socialización en mi nueva zona. Extrañamente, estos chicos de barrio escuchaban a Desorden y a Sentimiento Muerto, y marcaron esa primera etapa de mi vida.

Cuando comencé el liceo, la Salsa y el Merengue musicalizaron el soundtrack de mi paso por las aulas de la Unidad Eduicativa Bermúdez. Por aquello del gregarismo, me alejé de esos primeros ritmos extraños que escuchaba al llegar al barrio y comencé a cultivar el gusto por los ritmos latinos que, entre otras cosas, permitían el "levante" (hoy se le dice "cuadre) en uno que otro matiné.

Sin embargo, nuevamente Desorden Público hizo temblar la tierra y mis gustos musicales para lograr reconciliarme con el Ska, el Rock y estos ritmos que no estaban permitidos en mi círculo de amigos de liceo, y esta vez duró para siempre.

Es que la fusión perfecta entre el Ska y la música latina que logra el grupo en su tercer disco Canto popular de la vida y muerte, hace que el más salsero de los salseros se mueva a un ritmo que le suena conocido, sin saber por qué.

Canto popular de la vida y muerte
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Recuerdo en un concierto que ofrecieron gratis (como ya es costumbre últimamente), como un malandro de la vieja escuela que estaba en el público, tal vez por accidente, reconoció a Ray Barreto en el coro "Ee ee a, desorden ta’ en la calle" de la canción Combate, y fue evidente su emoción y elocuente la forma como su rostro (ese tipo de rostro bronceado por el acohol) reflejó que aquello, a pesar de serle nuevo, le era familiar. Son el tipo de cosas que logra hoy en día Desorden Público.

Cuando me llegó la edad de poder ir a un concierto solo, no me perdí casi ninguno en donde aparecieran ellos anunciados. La Carlota, el Hotel Eurobuilding, el Poliedro de Caracas, la plaza del rectorado de la UCV, La Estancia, en todos y cada uno de ellos, solo o acompañado, los acordes zig zagueantes de la guitarra de Antonio, con su baile Ska particular, el ritmo entrecortado de la batería de Dan-Lee, los sonidos latinos del teclado de Emigdio y de las percusiones de "Oscarello", la fusión ska-latina de los metales de "Kiko", "Cheo" y Enzo, la voz de Horacio y la presencia escénica del bajo de "Caplís", sirvieron de fondo musical en muchas escenas particulares de mi vida.

Hoy, con "Magú" sustituyendo magistralmente la guitarra de Antonio, con Francisco "Coco" Díaz (traído de los recuerdos de lo que fue la excelente banda El Pacto) en los teclados en lugar de Emigdio, con los metales de Hernán, Igor y José, con el peso de la muerte de César (a quién dedicaron el tema El Tren de la Vida), y con 25 años de carrera sólida, Desorden Público se da el lujo de montar a los hijos de sus integrantes en el escenario para hacer los coros de "Espiritual", haciéndome recordar a mi hija, quién desde pequeña salta de alegría al ritmo de "Gorilón" o del "Hardcore Mambo". Garantizando toda una nueva generación de fanáticos que apenas están empezando a crecer, augurando 25 años más de rueda, al mejor estilo de los Stones, o de Aerosmith, o de unos que le son más cercanos, The Skatalites.

Y es que, aún cuando yo mismo llegue a los 80 años, y los desordenados estén rayando los 90, si siguen montándose en un escenario, y tocan Valle de Balas, este servidor no dudará un segundo en hacer crujir sus huesos brincando en la olla. Así será.

Valle de balas
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Cine venezolano: Hermano

Me enteré casi por casualidad, de esas casualidades que solo Twitter te proporciona, que iba a haber una proyección de la película Hermano en la plaza Miranda del Millenium Mall. Enseguida acomodé la agenda para tratar de estar puntual, convencer a mi esposa e hija de acompañarme y lanzarme al asunto.

También por esas casualidades que solo Twitter te proporciona, el pana Luis Carlos decidió ir al mismo sitio a ver la misma película, para cubrir una pauta que debió ser en el preestreno para la prensa.

Luego de "calarnos" un video institucional-cuasi-religioso del Caracas Fútbol Club (y eso que yo le voy a los rojos, ¡pero son vainas!) que nos hizo dudar por momentos si en realidad la proyección se daría, finalmente la película empezó a proyectarse a las 8:00 p.m.

Creo que ninguno de mis acompañantes se esperaba lo que vimos.

Desde el comienzo, el guión te advierte que la cosa no va ser fácil, pero te atrapa, te lleva y te trae sin ningún tipo de remordimiento. Te da cuatro coñazos, te hace reir, regresa para darte dos coñazos más y luego se marcha sin pedir disculpas.

El fútbol es la excusa para contar una historia que ya conocemos. Y es que lo original en Hermano no está en el argumento, sino en la trama. Ciertamente, tal como dice Arnaldo Espinoza en la reseña que escribió para Código Venezuela, hay un par de historias paralelas que no terminan de contarse, pero la historia que es, la principal, permite re-descubrir-te en la dicotomía amor-violencia en la que vivimos todos en esta hostil ciudad rodeada de ruralismo y supervivencia.

El background de la película no podía ser mejor ni más oportuno: una película que habla de fútbol en medio de un Mundial, y una pieza de cine venezolano recién galardonada con sendos premios internacionales. La cancha estaba preparada pués.

Dos hermanos que juegan muy bien al fútbol sueñan con ganar el torneo donde representan a su barrio y así lograr un boleto de entrada para el Caracas Fútbol Club, lo cual sin duda resolvería muchas de las carencias típicas de la clase pobre de nuestros barrios. Desde allí, lo que se cuenta alrededor de este argumento inicial te lleva a descubrir cosas, como por ejemplo que nadie es totalmente bueno o malo, que las calles son de concreto y por lo tanto son duras, que muchas veces las oportunidades, aunque se presenten, no se pueden atajar. El tren pasa, pero algo nos detiene. Inevitablemente tuve que establecer paralelismos entre la historia de la pantalla, y la mía propia con mi hermano Piar.

Injusta y esperanzadora a la vez. Hermano viene a llenar un vacío que el cine venezolano aún no atina a descubrir. El de la ausencia del cómo contar una historia. En dos platos, el de la falta de buenos guiones.

Siempre que acudo a alguna cita con cualquier película venezolana, recuerdo una charla en la que estuve escuchando a Fernando Venturini, quién criticaba duramente la calidad actoral del cine nacional: "Es que los actores de cine son los mismos de televisión, y entonces se traen esos vicios a la gran pantalla". Hermano resuelve este problema trayendo talento desconocido, algunas caras del teatro no comercial y actores consagrados, aunque no sobreexpuestos.

Los aspectos técnicos son impecables. La fotografía es excelente, los planos de la cámara en las escenas de los juegos de fútbol son excepcionalmente descriptivos, y a la vez limitan a señalar exclusivamente lo que el director quiso mostrar en la escena. No en balde Hermano se trajo los premios que se trajo.

Al finalizar la proyección, con el llanto a flor de piel, Saiyed, Génesis, Luis Carlos y yo dijimos poco, aunque expresamos mucho. Solo dos frases conclusivas atinamos a decir. Antes de salir le dije a LC: "esto es lo que le hace falta al cine venezolano, un buen guión", y él, rato luego me hizo una pregunta afirmativa: "Parece que tenemos nuestra propia Ciudad de Dios, ¿no?". Ambos estuvimos de acuerdo con lo que el otro dijo, mientras tanto, Saiyed no se interesó mucho en ocultar las lágrimas, LC prefirió despedirse para ir a llorar al carro.

Me gustaría ver las salas de cine abarrotadas. Me gustaría que Marcel Rasquín dirigiera otras películas de igual, o mejor calidad. Me gustaría ver de nuevo a Eliú Armas y a Fernando Moreno actuando en otros filmes. Me gustaría que fueras a ver Hermano y escribieras tu propia reseña, porque me gustaría leerla.

A veces no podemos desligarnos de nuestra realidad, pero sí podemos mostrarla de forma distinta. Solo hay que cambiar el punto de vista. Emplazar la cámara en otro eje.

Las frases:
"¿Tú crees que eres el único al que le han matado un ser querido?"
"La vida siempre nos caerá a goles, por eso hay que pensar que el juego siempre está cero a cero"

Apuntes sobre Filosofía de la Comunicación

Entre los años 2007 y 2008 tuve la oportunidad de cursar una materia optativa llamada "Filsofía y Comunicación". Dicha materia era dictada por David de los Reyes, eminente filósofo y catedrático venezolano y ucevista.

La oportunidad fue valiosa puesto que tuve la dicha de recibir algunas visiones sobre algunos pensadores que ya había visto a lo largo de la carrera, pero con la lucidez de reencontrarme con ellos ya al final de la misma. En retrospectiva, veo con curiosidad que el tema político fue recurrente. Eran tiempos de autocuestionamientos.

Hoy quiero compartir esas cuartillas que, en modo de evaluación, asignaba David de los Reyes luego de cada clase. Los personajes son variopintos, y los textos que analizamos fueron representativos con el tema de la Comunicación. Aquí les dejo la lista de ensayos:

I. Aristóteles: Metralla de Palabras

II. Platón: El comunicador, intérprete del entorno

III. Thomas Hobbes: Lenguaje, civilización, incomunicación y caos

IV. Jean Jacques Rousseau: Lenguaje, pasión y política

V. Sebastián Serrano: Política gestual

VI. Marshall Mc Luhan: Comprendiendo a Mc Luhan

VII. Jürgen Habermas: Habermas y su utopía


Espero que les agrade,. Dejen sus comentarios, no sean pichirres.

Apuntes sobre Filosofía de la Comunicación V: Habermas y su utopía

Siempre creí que la mayor (y hermosa) de las utopías sociales se hallaba en Marx, hasta que me topé con Habermas.

Habermas, describe una sociedad perfectamente estructurada por el diálogo, la deliberación y el discurso, y muestra un panorama que en muchos casos se asemeja con el contexto socio político actual que se vive en Venezuela.

Lo curioso de esto es que en algunos casos, la sociedad “quintarrepublicana” se asemeja mucho más con sociedad gobernada por la Acción Comunicativa de Habermas, que con la misma Sociedad Socialista de Marx. Tal vez lo que quiere decir esto es que la vía para llegar a Marx es Habermas, curioso, realmente curioso.

Lo bueno en todo esto es la evidente buena intención de conseguir una sociedad políticamente perfecta a través de la comunicación, lo que deja muy bien parada a esta corriente humanista que a veces es mal vista por sus hermanas (o más bien sus tías abuelas), la sociología y la filosofía. De hecho, hay muchas cosas que son posibles en la descripción habermasiana de la sociedad perfecta: El pueblo ejerce su deliberación a través del voto, mediado siempre por los medios de comunicación, el discurso es el catalizador de la racionalidad en la sociedad, los medios se regulan dentro del marco de la ética de la deliberación política, pero siempre hay un ente regulador primigenio que decide los parámetros bajo los cuales se da toda esa ética comunicacional y política, y estos son los que detentan el poder. Es entonces cuando aparece lo malo.

Y es que en definitiva cualquier teorización de la sociedad que pretenda una solución absoluta de las contradicciones humanas, termina siendo una base filosófica para cualquier sistema autoritario, sea este de izquierda o de derecha. La única forma de acabar con la contradicción es imponiendo criterios, y cualquier disidencia es considerada una falta a la verdadera sociedad perfecta.

Habermas no habla de aquellos sectores que no poseen acceso a los medios de comunicación, no habla de aquellos sectores que no tienen acceso a una educación que les permita deliberar en los términos que exige la deliberación en sí misma, peor aún, la deliberación en Habermas oscila siempre en el acuerdo, sin mencionar el rencor que puede producir la exclusión consecuente de tal acuerdo.

Cuando esto sucede, la ejecución de la teoría se traduce en desviaciones y aberraciones iguales e incluso peores que las que se pretenden solucionar. Y vaya que lo podemos ver en nuestro día a día.

Vemos como el Gobierno venezolano mantiene un especial interés en todo lo que concierne a las comunicaciones dentro del territorio, extendiendo sus regulaciones a todo el aparato mediático: televisión, radio, prensa, publicidad, telecomunicaciones, Internet. Vemos como los medios masivos, en especial la televisión, ejercen su poder sobre la política y sobre la sociedad en general. Podemos citar un ejemplo claro de la mediatización de la política en el movimiento estudiantil, el cual se pintó en su momento como algo novedoso cuando en realidad no era nada y que se centraba en unas cuantas caras que ejercían, no solo la dirigencia política estudiantil, sino la capacidad del accionar mediático.

Realmente la gran solución a las contradicciones del ser humano está en aceptar que la humanidad es contradictoria y que es sus contradicciones donde radica el motor que acciona su movimiento y su desarrollo. Entonces, y solo entonces, seremos una sociedad perfectamente imperfecta.

Apuntes sobre Filosofía de la Comunicación VI: Comprendiendo a MC Luhan

Una vez, no hace mucho, me topé con una entrevista que le hicieran en el diario El Nacional al ilustre pensador venezolano y estudioso de la comunicación Antonio Pasquali. En la entrevista, Pasquali fue interrogado por el periodista acerca de su postura de antaño respecto a MC Luhan, siendo la respuesta del entrevistado una afirmación dónde visiblemente confesaba haber cometido un error frente a este otro pensador de la comunicación moderna: “hay que volver a leer a MC Luhan”.

Poco tiempo después, en una clase de Filosofía, recibí - ya como una tarea- la petición de releer al autor de conceptos tan actuales como el de la Aldea Global.

El Medio es el mensaje es una frase recogida del ensayo titulado “Comprendiendo los Medios”, pero que en inglés realizaba un juego de palabras entre "mensaje" (message) y "masaje" (massage): "message is a massage". Releer a MC Luhan comienza por darle la vuelta al sentido de la frase en cuestión.: el medio no es el mensaje, es un masaje.

Entonces, y solo entonces, las afirmaciones de Marshall MC Luhan adoptan un enorme sentido que nunca antes se había vislumbrado, a no ser por los llamados de atención de otros estudiosos que advertían sobre el respecto.

Quizás la adopción de MC Luhan por parte de la Publicidad y de los mismos medios como tal, fue punto de apoyo para que los comunicólogos no lo tomaran en serio, o en el peor de los casos, lo atacaran ferozmente como el propio Pasquali en su libro “Comprendiendo la Comunicación”.

Es entonces dónde, salvando las distancias que el pensamiento crítico coloca entre ambos autores, que puede establecerse un paralelismo casi aliviante entre Pasquali y MC Luhan, algo escandalizante en otrora.

Y es que el empeño que encontramos en el comunicólogo venezolano de diferenciar lo que es comunicación de la simple transmisión de información, se completa con esta afirmación MC Luhaniana de que en los medios de comunicación, poco importa el contenido del mensaje, igualando la película pornográfica con el cuento de Disney, porque al fin y al cabo, no es lo que se dice, sino cómo se dice. Y en el Cómo es donde precisamente los medios se han vuelto unos expertos, impulsados por la Industria Cultural, ampliamente descrita y criticada por Adorno y Horckeimer, pensadores de la escuela de Frankfurt, cuyos postulados también se reconciliarían entonces con lo dicho por MC Luhan.

Sin embargo, queda aún un elemento, ya mencionado en este texto, y este es la ausencia de crítica en los postulados de MC Luhan. Es MC Luhan un simple descriptor de la naturaleza de los medios, sin aplicarle ningún tipo de adjetivo, se limita a señalar las potencialidades alienantes del medio, extensión artificial de las capacidades del hombre y transformador del mensaje. Pero nunca dice que esto sea malo. Simplemente es.

Pero no cabe duda que, ahora comprendiendo a MC Luhan, podemos retomar el camino y añadir nosotros el tono crítico a sus postulados.

Personalmente asumiré como propia, la petición de Pasquali: Leamos de nuevo a MC Luhan, al parecer y después de todo, como que si tiene cosas interesantes qué decir.

Apuntes de Filosofía de la Comunicación V: Serrano. Política gestual

El cuerpo humano destila comunicación por los poros. Cada uno de nuestros músculos contribuye en la emisión de mensajes. Muchas veces el lenguaje verbal resulta incompleto sin un buen acompañamiento de gestualidad. Como una canción a capella, el lenguaje estrictamente verbal puede sonar bien, pero le falta algo.

La política resulta particularmente sensible al juego de la gestualidad. En un universo de naturaleza engañosa, donde generalmente los discursos no son sinceros, la gestualidad llega a jugar un papel primordial a la hora de descifrar la verdadera intención del mensaje de nuestros políticos, criollos y no tanto.

Son muchos los capítulos de la historia política del país en los que el lenguaje gestual ha sido el protagonista. En muchos de ellos, los gestos han ido en contraposición a lo que el político dice verbalmente, aunque resulte difícil de descifrar. Sebastián Serrano, en su libro “El regalo de la comunicación” indica que “los signos no verbales resultan un tanto difusos, indefinidos y poco explícitos, debido a que constituyen el lenguaje de nuestros delicados, elusivos y con frecuencia extremadamente complejos sentimientos”.

Recuerdo de manera muy clara el primer evento electoral al que mis sentidos acudieron con particular lucidez. Eran las elecciones presidenciales del año 1983. Los candidatos eran el Dr. Rafael Caldera y el Dr. Jaime Lusinchi. En el episodio al que me refiero me encuentro frente al televisor con mi abuela viendo el discurso de Caldera reconociendo el triunfo de Lusinchi, recuerdo a mi abuela burlándose de la cara de Caldera admitiendo su derrota.

Otro episodio que recuerdo con mayor claridad es el discurso de Carlos Andrés Pérez en cadena nacional durante el intento de golpe del 4F. Pérez estaba escoltado por su entonces Ministro de Defensa, y ninguno de los dos tenía cara de valentía precisamente. De hecho, resultaba particularmente extraño escuchar al entonces Presidente llamando a la calma y afirmando que “todo estaba bajo control”, con una cara que a leguas reflejaba miedo e incertidumbre.

Más en nuestros días, vemos como la gestualidad ha obtenido mayor importancia con un gobierno que apela a cada momento a los símbolos para comunicarse con el pueblo: Una mano que golpea la otra, un sonoro pitazo que despide funcionarios públicos, gestos de triunfalismo inocultables en cada proceso electoral.

El Presidente Chávez es un maestro de la gestualidad. En sus discursos mantiene un contacto con la audiencia basado no solo en su verbo, sino también en sus gestos, en sus movimientos. La gente se identifica llegando algunos a imitarlo para trasmitir el mismo mensaje.

Serrano afirma también que “el impacto de un discurso está más relacionado con cómo se pronuncia que con qué se dice”. Y últimamente hemos comprobado de cerca esta afirmación.

Resultó bastante significativo el famoso “carómetro” al que hizo referencia el, ahora diputado disidente, Ismael García para indicar en tono burlón que los resultados comiciales del Referéndum a la Reforma Constitucional no estaban siendo favorables al gobierno. Y es que la rueda de prensa que dio el comando de campaña fue una verdadera sinfonía de gestos, donde más que nunca se veía como el verbo puede en algunos casos distar de manera casi total con la comunicación gestual.

Particularmente este tema de la comunicación gestual resulta inherente a la estructura comunicacional del gobierno actual, si no, recordemos la cara del Ex –ministro Pedro Carreño cuando una periodista le puso en descubierto su doble discurso al hablar de socialismo vistiendo ropa de diseñador.

Pareciera ser una premisa de este gobierno el dicho que reza “no hagas caso a lo que digo, sino a lo que hago”.

Apuntes de Filosofía de la Comunicación IV: Rousseau. Lenguaje, pasión y política

Una multitud se aglomera en una de las principales avenidas de la ciudad, es la avenida que posee mayores capacidades para un evento de este tipo por sus dimensiones. La gente se amontona colmando todos los recovecos en las calles y aceras, algunas provenientes de las zonas adyacentes al punto y otras, la mayoría, de una marcha que ha recorrido varios kilómetros de asfalto, smog y sol. Una tarima los espera. A lo largo de la avenida hay sistemas de sonido suficientes para que el mensaje del Líder llegue hasta cada uno de los integrantes de la masa de escuchas.

El momento llega. Después de una larga caminata, y tras algunas horas esperando en el sitio, el Líder sube a la tarima. La multitud enloquece, aplaude, eleva cánticos representados en consignas a favor de él, su Líder. A algunos de ellos les importa más el Líder en sí mismo que sus ideas, igual no importa: si lo dice el Líder, debe ser bueno.

Jean Jacques Rousseau es un pensador inglés cuya obra abarca los temas más diversos. Entre ellos, se encuentra el "Ensayo sobre el origen de la lengua". Rousseau reflexiona en este libro sobre el origen del lenguaje, su evolución, el origen de la escritura y la estrecha relación que existe entre lenguaje y música.

Según Rousseau, el lenguaje en la antigüedad era totalmente cantado, en tanto que lo que se quería comunicar tenía que ver mucho más con los sentimientos que con la razón. El hombre se expresaba con sonidos, con cantos, y este lenguaje –bastante apreciado por Rousseau en cuanto a su pureza y su riqueza –nacido directamente de la sensibilidad de la pasión, no nos da una idea real de los objetos que describe, solo nos indica una idea ilusoria de la realidad, que se va racionalizando a medida que el lenguaje pierde, con el devenir del tiempo, su música.

El Líder toma el micrófono y saluda a su multitud. Su tono de voz no es ni por un instante, el mismo tono de voz que utiliza en las declaraciones a los medios de información, o el que usa cuando es simplemente un hombre más en la sala de su casa junto a sus íntimos. Aunque no es cantante, el líder canta. Aunque no es canción, su voz denota melodía. Denuncia, insulta, alaba sus ideas y ataca las del contrario, y cada una de sus palabras –o de sus notas –alegran el corazón de sus seguidores y arruga el de sus contrincantes. No importa que en sus palabras se salga del protocolo, no importa que sus notas convertidas en discurso suenen ridículas o en el mejor de los casos, cómicas, ante quienes lo escuchan con la razón más que con el corazón, ante sus "enemigos" obligatorios. Estos últimos, posiblemente luego imiten su discurso-canción para hacer reír a otra multitud en algún show de comedia. Pero en ese momento, el líder no es comedia. Es pasión. Cada uno de los miembros de la multitud irá a sus casas convencido de que las palabras-cantos que escucharon son ciertas. La pasión, no les da una idea real de lo que se escucha.

Rousseau señala que el lenguaje surge con la necesidad de establecer vínculos pasionales y emotivos con los semejantes. Pero ese lenguaje evoluciona (aunque para el gusto de Rousseau, parece más bien que involuciona) en función más de una necesidad que de una expresión. Entonces, lenguaje y música se separan para siempre. Al menos siempre y cuando lo que se quiera comunicar no requiera precisión, o que lo que se diga no convenga que sea analizado desde la razón.

El líder ya ha cantado lo suficiente, sus cuerdas vocales ya están cansadas y da por terminado el acto. Al día siguiente, la prensa trata de racionalizar el discurso del líder. Unos dicen una cosa, otros dicen otra. Nadie acierta. Lo que quiso decir el líder no se puede interpretar sino desde el lenguaje musical de la pasión.

Apuntes de Filosofía de la Comunicación III: Hobbes. Lenguaje, civilización, incomunicación y caos

Según se puede desprender del pensamiento de Thomas Hobbes, sin lengua no hay Estado, sin Estado hay caos. Entonces, sin lenguaje hay caos. Pero, ¿que pasa cuando el caos es producido por el lenguaje y por esos mismos Estados que suponen civilización?

Los más recientes: Afganistán e Irak. Los que pasaron a la historia: Primera y Segunda guerra mundial, Vietnam, Corea. Los eternos: Colombia y el Medio Oriente. Países, regiones, Estados donde reina el caos a pesar del lenguaje.

Pero ¿es el lenguaje un verdadero creador de civilización? ¿O esto quedó en el pasado?

Tal vez, tal como Hobbes lo afirma, el lenguaje fue el invento más importante de la humanidad. En efecto, el lenguaje supuso una altísima capacidad de abstracción que solo el ser humano es capaz de alcanzar. Pero luego de una observación simple podemos percibir que una de las principales características de los países de Europa es que cada Estado de la unión posee una lengua diferente. Incluso, el lenguaje es un elemento primordial en el conflicto del Estado español con el grupo subversivo Vasco, ETA.

Esto nos lleva a afirmar que el lenguaje puede fungir como elemento de cohesión entre miembros de una sociedad para conformar un Estado. Pero también es un elemento que puede tener cierto protagonismo en factores de ese Estado que pretenden separarse de ese contrato social y formar uno propio.

Existen otros casos extraños como el de Latinoamérica. Somos el único continente que maneja un solo lenguaje, sin embargo, somos el único continente que no posee vínculos fuertes de integración.

Tal vez una explicación a este fenómeno pueda ser que nuestro lenguaje es impuesto. El lenguaje de América Latina no fue producto de un proceso natural, sino que formó parte de un proceso colonizador bastante dramático. También podemos deducir que existen elementos diferenciadores muy fuertes entre los países latinoamericanos que resultan suficientes para no estrechar lazos entre sí. Dicha razón no puede ser otra que un profundo sentimiento de inferioridad por su condición de “países subdesarrollados”. Condición aprovechada por otros países como Estados Unidos para crear relaciones de dependencia bastante desventajosas para los primeros. Entonces el lenguaje no es tan fuerte, o al menos no ha sido tomado en cuenta como elemento de cohesión.

Recordemos un poco la película del cineasta mexicano Alejandro González Iñárritu titulada “Babel”. La película encerraba tres situaciones que se entrelazan en algún punto y cuyo principal elemento era el lenguaje. La película está hablada en cuatro idiomas diferentes, esto supone que en cualquier país donde fuese proyectada necesitaba subtítulos. Sin embargo, la incomunicación que se genera en las tramas del film no tienen que ver con el lenguaje, sino más bien con los límites internos que sus personajes se auto imponen. Estas situaciones creaban un sin fin de conflictos que en muchos casos no terminan de solucionarse.

Hobbes también hace mención del pasaje bíblico de la Torre de Babel. Eso sucedió hace unos cuantos siglos atrás. Hoy, al parecer ya es hora de que el castigo de la Torre de Babel se levante. Está en todos nosotros vencer esos límites que nos auto imponemos y que van más allá del lenguaje para poder construir un mundo verdaderamente civilizado.

Apuntes de Filosofía de la Comunicación II: Platón. El Comunicador: Intérprete del entorno

Las nuevas tecnologías de la información han servido para impulsar el debate acerca del nuevo perfil del comunicador social. Antonio Pasquali, investigador venezolano de la comunicación, ha dado la alerta acerca del tema: Convertir la información en conocimiento y actualizarse con las nuevas tecnologías, ha sido el dictámen que este humanista ha esgrimido a las nuevas generaciones.


El rol del comunicador social se ha visto reducido de manera evidente y errónea a la labor periodística, pero ¿es el comunicador social solo un periodista?


En EEUU, la comunicación social se divide en dos grandes ramas: la comunicación masiva y la comunicación dialógica. Ambas corrientes representan hoy día, dos pensamientos distintos, dos paradigmas en los cuales la sociedad moderna está sorteándose. Las nuevas tecnologías con Internet a la cabeza, han servido de impulsores de la comunicación dialógica, que, además de romper con la percepción de los destinatarios como una gran masa uniforme que no piensa ni siente y que solo se limita a recibir mensajes, lo cambia a personas con nombre y apellido que bien pueden modificar la intencionalidad del mensaje. De esta manera la manipulación y los efectos persuasivos exclusivos de los remitentes desaparecen, o al menos se distribuyen en todos los actores del hecho comunicacional.


En la antigua Grecia, comunicación dialógica y masiva se confundían una con la otra. La plaza pública constituía el primer evento de comunicación masiva, pero sin embargo conservaba el elemento dialógico. Los Rapsodas, los Filósofos, los Actores y los Poetas, eran los Comunicadores sociales de entonces. Los que interpretaban los eventos del entorno y se encargaban de narrarlos al colectivo.


De todos ellos, el filósofo era el que se encargaba en mayor grado de la generación del conocimiento, de convertir la información en insumos para el crecimiento cognitivo y el desarrollo de los ciudadanos como individuos cultos.


La comunicación, entonces y hoy también, es mediada por el conocimiento previo de los códigos lingüisticos en los que está estructurado el mensaje. Todos los elementos de la comunicación poseen sus propios códigos, códigos que se manejan bajo una especie de consenso implícito entre emisores y receptores. El Cine, el Teatro, la Prensa, la Narrativa, los Blogs, la Televisión, cada uno de ellos posee un grupo de codificaciones que, si bien pueden manejarse bajo un mismo idioma, también es cierto que poseen otras estructuras lingüisticas que se diferencian entre uno y otro.


El comunicador social administra estos códigos. Incluso en determinados momentos los crea y se encarga de establecer el consenso social en torno a ellos. Uno de los grandes poderes que posee el comunicador, en tanto periodista, es el manejo de los géneros periodísticos. El cineasta maneja, aparte de los géneros del Cine, un lenguaje iconográfico que se diferencia del utilizado en Televisión o en el Teatro. En cada caso, el comunicador funge de intérprete entre el mensaje y los que reciben este mensaje.


En el ambiente On Line, la función del comunicador aparentemente se difumina en un entorno donde la democratización del hecho comunicacional ha cobrado realismo. Hoy en día cabe preguntarse ¿Cuál es el rol del Comunicador social en un momento en el que la comunicación se ejerce bajo esquemas tan revolucionarios como novedosos, tales como el “Periodismo ciudadano” o las plataformas WIKI (colaborativas)? El comunicador continuará siendo el gran intérprete, y en medida en que asumamos las funciones de generación de conocimientos que tanto aboga Pasquali, nos convertiremos en los filósofos de la nueva revolución comunicacional y tecnológica.

Apuntes de Filosofía de la Comunicación I: Aristóteles. Metralla de Palabras

El manejo del discurso es una arte que pocos dominan. La capacidad de influir y provocar reacciones en los demás mediante las palabras es un don que pocos tienen, y menos aún los hay quienes lo saben usar.

El arte de convencer con las palabras permite al orador provocar reacciones deseadas en el auditorio, crear en el otro cierta predisposición, favorable o no, al tema que se está discutiendo. Es un don manipulador y peligroso, que muchas veces puede herir y hasta matar si así se desea. Es una lucha por atraer el mayor número de audiencia posible, donde a veces se libran batallas despiadadas por tener el dominio. Una especie de imperialismo de conciencias y de opiniones.

La principal arma que posee todo orador se encuentra en los componentes de la retórica aristotélica: Logos, Pathos y Ethos.

El Logos denota la parte racional del discurso, la que busca convencer el intelecto mediante argumentos sólidos e irrefutables. El Pathos se refiere a los argumentos de tipo emocional que se utilizan para el fin de la persuasión y que son utilizados de manera bastante ágil por el orador. El Ethos, encierra aquellos aprendizajes del deber ser que posee cualquier discurso, la ética, la moral y las leyes informales o formales que llevan a establecer juicios de valor.

Muchas veces nos encontramos con oradores que tienen puntos de vista encontrados, y que provocan confusión en la audiencia, al tener dos personas con un excelente dominio de la palabra y que usan argumentos tan convincentes que no es posible decidirse por quién inclinarse. Usan el discurso de tal manera que neutralizan el discurso del contrario y así sucesivamente. Puro canibalismo intelectual.

En la política, usualmente se encuentran discursos con un alto grado de Pathos. Buscan influir en las emociones del auditorio mediante argumentos en su mayoría manipuladores o tramposos. Discursos con alto contenido de argumentos racionales los encontramos en aquellos que son producto del uso de las ciencias puras y humanísticas. Las religiones prefieren utilizar argumentos provenientes del Ethos y en cierto grado también buscan la manipulación y la trampa para persuadir a sus “feligreses”.

El uso correcto de las palabras en un discurso, sin embargo, nos invita a establecer un equilibrio entre los tres elementos de la retórica. Un discurso excesivamente racional, puede ser atacado por argumentos emocionales, un discurso en exceso emocional, también sufre lo propio. Es lo que ocurre en casos donde las teorías económicas son derribadas por los oradores del pensamiento utópico marxista y viceversa. Los discursos excesivamente éticos o morales puede ser catalogados de pacatos.

Es por ello que el uso correcto de los argumentos nos abre una gran oportunidad para influir en los demás, para neutralizar opiniones contrarias e inclusive para corregir errores propios. Argumentar es un don supremo exclusivo de la naturaleza humana, es lo que nos da el dominio, no solo sobre la tierra, sino también sobre la humanidad. Es el arma del inteligente: la metralla de palabras.

Sobre ser Papá: Génesis la escritora

Mi hija me ha sorprendido gratamente... de nuevo.
Llegó con un librito hecho a mano donde ha colocado un dibujo en la portada. Se trata de una varita mágica que está acompañada de un título: El Hada Mágica.
Se trata de su primer cuento. Es decir, autora: Génesis Castillo

No lo escribió ella porque, aunque ya ha avanzado bastante en ese aspecto, todavía no escribe párrafos completos. Pero sí le dictó a su Mamá cada una de las palabras que luego ha escrito en las páginas del libro. Porque además me salió emprendedora. Ella no espera por editoriales, ella misma se fabricó su libro.

¡Uhm! El título del cuento sí está escrito de su puño y letra.


El cuento dice así:
"Había una vez el hada más mágica del mundo, ella fue a una montaña y luego se encontró con un niño que se llamaba Richard Antonio. Y pasearon juntos hasta llegar a una casa extraña que era roja, las ventanas azules y la puerta anaranjada.
Entonces el niño y el hada entraron a la casa y encontraron a un abuelo y una abuela que tenían un conejo".

Nota: Me encanta como describe sus escenarios.



Lo mejor de todo es que al pasar la página, nos encontramos con el título de la próxima escena. Lo que quiere decir que esta historia continuará...


Insisto
Que fino es ser Padre.
Qué fino es ser Padre de una niña.
Qué fino es ser Padre de Génesis.

PD: ¿Les da curiosidad saber quién es Richard? ¡Ese es otro cuento!

formspring.me

¿Cuál sería el trabajo perfecto para ti? ¿Por qué?

De pana he disfrutado todos los cargos que me han tocado. A ver...

Fui técnico operador de equipos audiovisuales. Aprendí burda en ese empleo.

Fuí "Ejecutivo" de Atención al cliente. Disfruté mucho la dinámica de atención al público y aprendí a no confiar en las Corporaciones.

Fuí Amo de Casa... y fue fino!

Fuí Coordinador y Gerente de Contenidos Digitales. Fue perfecto.

Fuí Especialista en Contenidos y Redactor Web... y todavía lo soy

Ahora soy guionista, creativo y asesor 2.0 y lo estoy disfrutando bastante.

Creo que soy feliz en cualquier puesto donde me tengan la suficiente confianza para dejarme hacer lo que me de la gana. Y definitivamente tiene que ser un trabajo donde lo principal sea escribir.

Pregúnten pués...!

23 de enero con mano zurda

Este texto fue escrito hace un año y publicado originalmente en mi perfil de facebook. Lo rescato porque sigo pensando lo mismo acerca del tema.

La historia es escrita por los vencedores. Es una máxima que en muchas ocasiones podemos comprobar al leer algunos pasajes de nuestro pasado reciente en los libros de texto escolares. El 23 de enero es una de esas fechas en las que aún no se sabe a ciencia cierta que pasó, ni como, pero los triunfadores no dudan en auto-proclamarse artífices de lo que fue el fin de la dictadura de Marcos Pérez Jiménez.

Por ejemplo, en las aulas de clases de nuestra educación básica, poco se menciona acerca del papel que el Partido Comunista de Venezuela tuvo en los hechos que desencadenaron en la huída de Pérez Jiménez a bordo de la "Vaca sagrada". Solo después, cuando ya la enseñanza no depende de un "maestro" sino de la curiosidad propia, se puede conseguir trazos que mágicamente son olvidados en los libros de texto.

Pero más curioso resulta que en un gobierno como el actual, donde se han empeñado esfuerzos en cambiar la historia y "reivindicar" actos y personajes obviados por la crónica cuartarepublicana, tampoco se ha tocado el tema del 23 de enero con especial énfasis como sí lo ha tenido temas como el papel de Francisco de Miranda en nuestra independencia, por ejemplo.

Al contrario, en varias oportunidades hemos escuchado al Presidente decir que el 23 de enero "no hay nada que celebrar", y supongo que en su afán de renonmbrar todo cuanto se le atraviesa en frente, no pocas ocasiones habrá pensado rebautizar la populosa barriada que fue bautizada con esta fecha histórica, y que por demás es la cuna de la izquierda venezolana (la de verdad) Claro, en su lugar lo que sí ha hecho es desvirtuar su carácter revolucionario hasta convertirlo en la cuna de las bandas armadas, de los malandros vestidos de rojo y que se hacen llamar "activistas". Fabricio Ojeda y Cruz Villegas deben estar revolcándose en sus tumbas cada vez que un malandro de la banda "La Piedrita" empuña su arma contra objetivos a discreción: Iglesia, medios, periodistas, estudiantes.

Pero tampoco es que las manos blancas que marchan sin ningún motivo de peso aparente encarnan las luchas que protagonizaron los movimientos de izquierda durante el régimen de Pérez Jiménez o durante la época del "disparen primero y averigüen después". Claro, como "los masacrados de ayer hoy son gobierno", entonces ya no les parece divertido hacer bombas molotov, tirar piedras o lanzar cohetones a las fuerzas del Estado, y colocan estos actos a nivel de crimen, poniendo preso a un simple conductor de camión ¿Cuántas bombas de esas no habrá fabricado El Aissami en su vida? ¿Cuántas cabezas de PM no habrá roto con la fuerza de algún peñón lanzado de sus manos?

Pero volviendo al tema central, me pregunto ¿por qué la falta de interés de Chávez de "reivindicar" para la izquierda una fecha tan significativa como el 23 de enero? A lo mejor es la única fecha a la que no le puede poner génesis en el 27 de febrero de 1989. No, eso pasó mucho antes. A lo mejor es la única fecha a la que no le puede arrimar su "autoría intelectual" ni siquiera en grado de consanguinidad. No, Maisanta no tumbó a Pérez Jiménez. Además, eso de darle importancia a un partiducho como el PCV, reducido a su mínima expresión y convertido en una plancha de aduladores del poder.

Pero resulta que sí, que el 23 de enero de 1958 tuvo su principal epicentro en las acciones clandestinas del único partido que mantuvo actividades dentro del territorio. Los dirigentes de AD, Copei y URD en ese entonces actuaban desde el exterior, con muy poco chance de maniobrar (con excepción de Copei, que aunque fue uno de los últimos partidos en ser declarado ilegal, siempre mantuvo una postura guabinosa para poder sobrevivir en la dictadura) ¿Que pensará Óscar Figuera hoy cuando ve que su líder no es de sus filas? ¿Que pensará cuando escucha a Chávez en sus discursos insinuando que todo lo que hoy es socialismo empezó en 1989, no antes?

El 23 de enero fue y será una fecha importante siempre, jamás valorada por lo visto, pero innegablemente inserta en la vida democrática del país. Negar su existencia, su importancia, significa exaltar el anti-valor de la fuerza a cambio del progreso, de revivir las cenizas del positivismo, y peor aún, de desconocer la vida, la lucha y la importancia de los movimientos de izquierda de antes y después del Pacto de Punto Fijo.

Pero... ¿que se puede esperar de un gobierno personalista y totalitarista como el que padecemos hoy?