10 abril, 2008

Piel y Alma

A los cinco años era un niño con una magnífica dotación.


Ser un niño bien dotado traía sus satisfacciones, la admiración de mi abuela y de mi madre era la mejor de todas. Mis maestras en el Jardín de Infancia “Moraluz”, donde vi mis primeros alfabetos no dudaban en hacerme notar su alegría por mis, al parecer, sobradas aptitudes que me darían un lugar seguro y alto en la vida.

Lo mejor de todo es que a esa edad yo todo esto lo tomaba al natural. No es la arrogancia un sentimiento que practicara de niño. Y al parecer tampoco era la envidia un sentimiento expresado por mis compañeritos de clases.

La cuestión es que por haber aprendido tan rápido a leer, me pasaron al primer grado rápidamente. Allí cambió todo.

Un momento… tengo un flashback: Mi maestra de preescolar dictando la lección del libro “Mi Jardín” pasa puesto por puesto para que cada niño le dijera las sílabas escritas en la página… Fra, fre, fri, fro, fru… llega a mi puesto… “tú ya te sabes esto Yimmi” y pasa de largo al puesto de al lado… Fin del Flashback.

Recordar la infancia es una aventura, definitivamente. Uno nunca sabe que va a recordar y que realmente olvidó y, a pesar de que siempre lo había notado, jamás me había detenido a pensar en ello. La cuestión es que fue así cómo empecé a escribir.

Estoy seguro que lo primero que redacté más o menos con coherencia fue una carta al niño Jesús. Tal vez no pensaba igual cuando niño, puesto que nunca traía lo que yo le pedía. En fin.

A la corta edad de seis años, mi prima Liz me regaló algo que iba a marcar el resto de mi vida: Una fotocopia ilustrada y encuadernada por sus propias manos del cuento “El Principito” de Antoine de Saint Exupery. Aquella resmilla de papel encuadernada y pintada a mano fue para mi la entrada a un Universo del que no he querido escapar: La Lectura.

Creo haber visto siempre aquel Elefante metido dentro de la Boa desde el primer dibujo del aviador protagonista. Recuerdo haberme enamorado de las disculpas del autor “por haberle dedicado el libro a una persona mayor”, y de su corrección al afirmar que en realidad se lo dedicaba “al niño que una vez fue esa persona mayor”.

Luego de eso, existe un extraño lago mental de años en los que no creo haber hecho nada relacionado con la literatura. Hasta que llegó mi pubertad.

Y es que con el cosquilleo de los primeros amores, encontré en las letras un aliado transformado en cartas de amor, de varias páginas, de una o dos, pero siempre efectivas. Encontré que realmente tenía un don, nuevamente me sentí el niño super dotado, y ¡vaya que es importante tener una buena dotación en la adolescencia!

Recuerdo que la primera vez que me sentí impulsado a escribir, esta vez a alguien más, fue en respuesta de una carta que había recibido de una muy querida amiga. Esta amiga comenzó su texto con unas palabras que también me marcarían para el resto de mi vida: “Las cartas sirven para expresar aquello que en persona no nos atrevemos a decir”.

De allí en adelante, todo, absolutamente todo lo que no podía decir en persona, lo escribía, encontrando incluso alguna que otra salida terapéutica al empezar a escribir cartas cuyo destino era yo mismo. Esta herramienta terapéutica fue imitada por muchos amigos años después con iguales resultados. De hecho, se los recomiendo.

Después de las cartas vinieron necesidades más complejas. Alguna comunicación a algún jefe, alguna carta de correo, todas, absolutamente todas con la misma premisa: Expresarme.

Y llegó la Universidad.

Mi primera carrera me dio la oportunidad de expresarme aún más. La publicidad y el mercadeo era, nuevamente, una ventana a decir, a escribir, a argumentar, a persuadir. Recuerdo que en esta época tomé la costumbre de hacer mis exámenes escritos como un ensayo. No importa si era una o cinco preguntas, solo había una respuesta de una, dos o tres cuartillas que refería todas las preguntas del exámen. Incluso me atrevía en aquellos textos a escribir frases directas dirigidas al profesor que iba a corregir la prueba, en algunos casos, frases que estaban hechas adrede para disimular una que otra inconsistencia en la respuesta. Y funcionó.

Y llegó Internet.

Y con ella un sin fin de libertades y públicos más numerosos que los individuales destinatarios de las cartas hechas a mano. Un público de por sí ávido de información y de curiosidad por conocer a sus semejantes. Un público convertido en grandes comunidades afines con mis ideas y contrarias a ellas también.

La primera vez que escribí seriamente algo que se aproximó a un ensayo, fue del tema político. Entonces había recién ingresado a la Universidad Central de Venezuela y el tema ya era parte del día a día, ya habían transcurrido fechas como el 11 de abril, ya había sufrido en carne propia las consecuencias del Paro Petrolero. Ya Carmona “El Breve” había partido a Colombia y el Presidente había partido la sociedad en dos.

Yo, que nunca me sentí identificado con ningún bando extremo, acudí de nuevo a la palabra escrita para dar a entender a mis allegados, que yo no pertenecía a ninguno de los dos bandos, y que por el contrario, pensaba que uno como ciudadano no se puede arrimar a los extremos en cuestiones políticas porque nuestro papel era ser crítico, ser supervisor de los cargos públicos y no groupies del gobernante de turno o de su más acérrimo opositor.

En aquel tiempo no existían los blogs aún. El texto lo envié por correo electrónico a toda la lista de correo, recibiendo varias respuestas. Era la primera vez que tenía un feedback.

“Ya Yimmi se nos puso viejo”, decía una de esas respuestas. Al menos la más bonita, puesto que recibí algunas bofetadas virtuales de compañeros de cada bando. Pero también felicitaciones de gente que como yo, pensaba que era una estupidez dividir el país por politiquería barata.

Ya avanzado en la carrera, me di cuenta que la palabra es realmente poderosa, ya no de manera empírica, sino porque muchos autores más inteligentes y sabios que yo lo habían descubierto antes: Sócrates, Platón, Descartes, Habermas, Rousseau, Lasswell, Adorno y Horckeimer, Mc Luhan y Pasquali.

Hoy, tengo mi propio blog y colaboro escribiendo para otros más. Ya he escrito varios cuentos en los Talleres de redacción de mi carrera. Hoy, más libros se han ido sumando a mi listado de leídos, y muchos más esperan en la biblioteca un minuto de mi tiempo para ser descubiertos por mis ojos.

Hoy escribo de música, de política, del ser humano y sus complejidades y contradicciones. Hoy escribo mucho. Mucho más de lo que hablo.

Hoy conozco de adverbios, adjetivos y sustantivos, de pronombres y verbos, de puntos y comas y reglas de acentuación. Hoy se que nada de eso sirve para escribir, sino solo para tener tema de conversación con los miembros del autodenominado grupo de intelectuales venezolanos. Hoy se para qué y por qué escribo. Y aunque nunca me había sentado a pensar en ello, hoy se que más que nunca las palabras desnudan a su autor, lo muestran tal como es.

El nombre de mi blog se debe a ello, porque hoy se que al escribir, me quito de encima todo lo artificial: la ropa, los accesorios, todo, que me sacudo la conciencia en la alfombra y dejo la envidia en el perchero para sentarme a juntar letras en palabras, palabras en oraciones, oraciones en párrafos y estos en textos, solo para mostrarme ante ustedes en Piel y Alma.

13 febrero, 2008

30 cosas que debo hacer antes de morir... (haz clic en la imagen)


  1. Viajar al exterior.
  2. Recorrer buena parte de mi país, incluso antes que ir al exterior.
  3. Tener un@ segund@ hij@.
  4. Leer todos los libros que tengo en la biblioteca de la casa.
  5. Comprarme un carro.
  6. Comprarme una casa.
  7. Comprarme un Yate o una Lancha.
  8. Comprarme una moto.
  9. Escribir un libro.
  10. Que lo publiquen.
  11. Ver mis blogs llegando a las 100mil visitas.
  12. Ver a ProMedio convertido en un gran medio alternativo.
  13. Que me aumenten el sueldo... esto debería ser ESTE AÑO!!
  14. Sembrar un árbol en el patio de MI casa.
  15. Llevar a mi hija al altar (esto es simbólico, no tiene que ser un "altar").
  16. Ir a un prostíbulo.
  17. Regalarme un día de vacaciones solo para mi.
  18. Sacar a mi madre del barrio (o ayudar a...).
  19. Saltar en Benji.
  20. Saltar en paracaídas (...uy)
  21. Sobrevivir a las dos anteriores.
  22. Votar en unas elecciones dónde Chávez no sea candidato.
  23. Ver a la cuarta república morir de una vez por todas.
  24. Ir a la toma de posesión de la Presidencia de la República de Ricardo Andrade (o de cualquier otro de mis brillantes compañeros de clases).
  25. Trabajar al lado de los que no lleguen a la Presidencia.
  26. Tener una audioteca completa con mucha música hecha en Venezuela.
  27. Tener un buen equipo de sonido para esa audioteca.
  28. Llegar a viejo.
  29. Llegar a viejo lúcido, o al menos sin el Alemán al lado.
  30. Retirarme a Los Andes, en una casita sencilla en la Trasandina con un huerto de fresas en frente.

22 enero, 2008

El Mañana es… mañana

Corre el año 20XX. En algún punto de la historia, lo que tenía que pasar ya pasó. Internet es la gran red de redes dónde cada ser humano tiene un perfil, un blog, un espacio y los que tienen inquietudes más específicas, tienen una página personal profesional: artistas, literarios, músicos. Todos están conectados, todos están a un clic de distancia del otro.

Las creaciones intelectuales se comparten por la red sin ningún límite más allá del respeto por lo ajeno. No hay robos de Derecho Intelectual (antiguamente conocido como Propiedad Intelectual), todas las creaciones tienen su licencia Creative Commons, las producciones musicales son subidas a la red al único costo que implica conectarse, que ya a estas alturas, es casi gratis. El acceso a la creación de música, específicamente, se ha reducido a tener un estudio propio en casa con elementos muy sencillos en una habitación acorde para ello. Lo demás es fácil.

Cada cantante cuelga sus canciones en portales como My Space o Facebook, que son los dos gigantes de la Industria Musical On Line.

El proceso es sencillo: El artista graba su demo en su estudio doméstico, cuelga dos o tres canciones en su perfil My Space. El portal, cada semana realiza una revisión de los nuevos talentos, selecciona un grupo escogido, en algunos casos por el número de visitas recibidas, en otros por su calidad musical evaluada por expertos de la música y les financia la grabación de un lote de canciones en un estudio profesional. Estas grabaciones no son consideradas producciones discográficas. Cada canción es individual, queda a discreción del creador crear un concepto unificador en su lote de canciones tal como se hacía con las antiguas producciones discográficas, pero los usuarios, el público, puede bajar las canciones a sus PC’s sin tener que adquirir un lote completo. El costo de las canciones grabadas en estudio profesional es irrisorio, además, las canciones populares (aquellas que el cantante recomienda o las que simplemente son más escuchadas) son puestas a disponibilidad de descarga gratuita. De todas maneras, el costo de las canciones en venta es tan bajo, que casi todas las canciones que se producen en el mundo están disponibles, nadie se niega a comprarlas. El costo de producción de un disco se reduce de esta manera a nada. Las canciones son simples copias digitales del original, que conservan su calidad a menos que el usuario decida manipularla por cuestiones de espacio en disco (cosa también absurda desde que la Fundación Gates-Jobs donó al mundo su nuevo procesador de datos portátil de 1500Tb)

Las disqueras tuvieron que cambiar de ramo. Algunas mantienen bancos de MP3 de canciones clásicas de las cuales aún tienen derechos y los comercializan con poco éxito por Internet, aún mantienen la política absurda de querer vender la “producción discográfica” completa, el último “disco” de Metallica fue lanzado de esta manera y fue un total fracaso. Otras compañías disqueras se fusionaron con My Space y se lanzaron a la nueva visión del negocio, que se reduce a percibir dinero producto del tráfico de usuarios en sus redes y de alguna que otra publicidad de productos que no tienen que ver con Internet. Entre los portales Web se utiliza mucho el intercambio de banners, los dueños de páginas Web saben que su fin último es que los visiten, y si las visitas se entrelazan, la red se fortifica y la cosa es simplemente un negocio redondo. Prácticamente todos están felices.

La mayoría de los gobiernos del mundo, impulsados por una iniciativa de la Fundación Gates-Jobs, hicieron lo que se llamó la “revolución virtual”: Dictaron leyes que prohibían la cesión de los Derechos de autor a terceros, eliminando así el concepto jurídico de Propiedad Intelectual y reconociendo finalmente las licencias Creative Commons como estándar de los nuevos “Derechos Intelectuales” que tienen los creadores sobre sus creaciones. Dictaron leyes que prohibían la publicación de carteleras de popularidad por parte de particulares. Si alguien quería medir el impacto que causó su creación en el público, simplemente hacía comparaciones producto de las estadísticas de su sitio Web o perfil de My Space. Los artistas jamás quisieron competir entre sí, ellos solo querían componer, así que apoyaron totalmente la medida. Y finalmente, declararon el acceso a Internet como estrategia y asunto de Estado, lo que les permitió nacionalizar la red de redes colocando cybers con banda ancha de acceso gratuito e Internet inalámbrico bajo el estándar WiMAX en prácticamente todo el mundo. Solo las personas que tienen acceso privado en casa, pagan una mínima cuota por el servicio que, cabe destacar, se estandarizó también en una sola velocidad de conexión. Los artistas entonces perciben sus ingresos más fuertes con la presentación en vivo de sus creaciones: conciertos, exposiciones, proyecciones de películas. Estas actividades les dan el ingreso suficiente para vivir y financiar su carrera.

No te rías… falta poco para mañana.

26 noviembre, 2007

Dos Venezuelas, una Reforma (y después, “la misma miasma”)

Llevo ya varias semanas escribiendo acerca de la propuesta de Reforma para la Constitución Nacional realizada en primera instancia por el Presidente Chávez y completada por la Asamblea Nacional.


Mis opiniones acerca del tema las pueden encontrar en cada uno de los post que he realizado junto a mis compañeros del Blog ProMedio.

Pero hoy es un día especial.

Hoy, varios blogs venezolanos vamos a emitir opiniones y a fijar posiciones sobre el tema de la Reforma, y tal vez, esta ocasión me sirva para decir algunas cosas que, por cuestiones de editorial, no digo en ProMedio.

La Reforma constitucional tiene, a mi entender un único fin. Quisiera aclarar que estas últimas semanas he ahondado lo suficiente en el asunto como para creerme conocedor del tema. Así que las opiniones que aquí van a leer, nada tienen que ver con la propaganda manipuladora que transmiten los medios masivos de información ni los
provenientes de los comandos de campaña del SI, del NO y de los abstencionistas. La Reforma fue anunciada bastante temprano por el Presidente reelecto una vez proclamado su nuevo período constitucional, y desde entonces se ha visto de manera clara y de boca del propio Chávez, la intención primordial de la propuesta. Incluso, en unas de sus últimas declaraciones se ha hecho evidente.

En el Teatro Teresa Carreño, el Presidente afirmó que "si el pueblo dice NO a la Reforma, tendré que ir pensando en mi sustituto". Y es que el fin primordial de la Reforma Constitucional es poderse reelegir después del 2013.


Desde un principio noté que la propuesta tiene vicios de trampa, en tanto su contenido pretende dar un vuelco total al aparato socio-económico y político del país. Suficientes razones tenía la propuesta inicial de 33 artículos para haberse convocado una Asamblea Nacional Constituyente, solo que entonces no tenía ciertamente claro el por qué no se acudió a esta herramienta jurídica. Más razones se añadieron a la lista con los artículos que añadió la Asamblea Nacional.

El Presidente necesita tener piso político para continuar con su revolución, ese piso político se le hace mucho más fácil estableciendo parámetros desde el principal contrato social del país, Mucho más fácil que redactar y modificar las leyes que regulan las materias que necesita Chávez para seguir adelante. Esto queda en segundo lugar de prioridades cuando
observamos la grave falta de liderazgo que existe tanto en los partidos oficialistas, como en los partidos de oposición. Y esa evidencia queda más que descubierta cuando nos preguntamos, después de Chávez ¿quién?

Chávez es la revolución y viceversa. Sin él, el proceso que está llevando al país cada vez más a la izquierda simplemente se viene abajo. El único que sabe a donde vamos es él. Sus seguidores, pueden
tener sospechas de lo que viene, pero ninguno lo sabe a ciencia cierta. Lo vimos en el discurso de entrega del Ministerio de la Defensa de parte de el General Baduel, cuando instaba al primer mandatario a aclarar "hacia qué tipo de socialismo se nos está llevando". La pregunta quedó sin respuesta entonces, y aún no la tendrá.

Esta falta de
liderazgo ha llevado a Chávez a enraizarse en el poder, y será, irremediablemente el motivo que lo llevará al fracaso. Chávez debe conseguir un sucesor, eso lo sabe él y lo saben sus seguidores y el temor a la traición lo ha mantenido congelado en ese punto, Chávez tiene miedo.

Los principales protagonistas del MBR200 ya no están a su lado. Los principales mentores del "Juramento del Samán de Güere" y creadores del "Ärbol de las tres raíces" han abandonado las filas de la revolución en la medida en que la misma se fue convirtiendo en un culto al líder. Está claro, esta revolución no es socialista, es personalista. Lamentablemente, desde los tiempos de Bolívar y de Páez, Venezuela ha entrado en un círculo vicioso donde el mesianismo, el personalismo y el gran mal del "líder carismático" nos han llevado de fracaso en fracaso, de golpe en golpe, de modelos "representativos" a modelos "participativos" que nunca terminan siendo ni lo uno ni lo otro.

Por debajo de este mundo político existe otra Venezuela. La mayoría de la población no existe dentro del país que han creado Globovisión, VTV, RCTV, Venevisión, El Universal, VEA, Noticiero Digital y Aporrea. Esa Venezuela padece y sufre. Trabaja día a día y resuelve al momento y con lo que tiene los problemas que son de su vivir diario. Esta Venezuela no es roja ni azul, es tricolor. Le importa poco si la bandera tiene una estrella más o un escudo menos, su principal motivo es llevar a la casa las tres comidas diarias, poder poner a sus hijos en la escuela y ver como rayos combaten la delincuencia y la falla de los servicios públicos. Sus problemas no son que la Reforma se apruebe o no, sino que las pocas leyes que conocen se cumplan y que las instituciones que existen para ayudarlos a sobrevivir en sociedad simplemente hagan su trabajo en vez de estar perdiendo dos días laborales en asistir obligados a una marcha.

Por encima de la Venezuela de verdad está lo que se refleja en los medios. La punta del Iceberg: Un movimiento estudiantil venido a menos y que se parece cada vez más a una marcha de doñas de Altamira que a un movimiento que se supone académico. Una oposición que se preocupa más por ver como sale de Chávez y como recupera (o pierde, o regala, o cede) espacios de poder que de tratar de convencer a la gente de la Venezuela real de que ellos en verdad q
uieren un bien por el país. Que canta "fraude" y no muestra pruebas y luego no haya como convencer a los abstencionistas de que lo que dijeron no tenía fundamento y solo fue una pataleta de niño malcriado que no sabe perder. Que convoca a la sociedad de manera irresponsable a "activar el 350" y luego son los primeros que corren al escuchar el primer disparo (todavía estoy esperando que uno de los heridos de alguna marcha sea uno de estos "dirigentes" políticos) Un gobierno que se ocupa de problemas netamente políticos a nivel nacional e internacional y que no se ocupa de una vez por todas de vencer la delincuencia. Que atribuye los 100 muertos semanales que hemos tenido desde hace unos quince años a "asesinatos de la extrema derecha" y no termina de ubicarse en el tiempo y el espacio y se da cuenta que las armas que soltaron al "pueblo" aquel febrero de 1992 ahora son las que matan a diestra y siniestra los fines de semana en los barrios.

Mi verdadera Venezuela vota, y luego sigue viviendo. Ve televisión, y luego va a tomarse unas birras con el vecino que es "del bando contrario". Mi Venezuela no sabe de divisiones ni de violencia política (que en el caso de nuestro país no termina de ser política sino que se queda en la delincuencia asesina común) En mi Venezuela el verdadero movimiento estudiantil convoca foros, discusiones y charlas en los barrios y en cuanto espacio sea posible, para explicarle a los ciudadanos de esa Venezuela real lo que en verdad quieren decir las palabras "revolución", "fascismo", "oligarquía", "reforma", "socialismo", "capitalismo" y otros tantos constructos que en boca de nuestros "dirigentes" pierden cada vez más su verdadero significado.


Mi Venezuela está secuestrada por la minoría que vive en el país creado por los medios y los partidos políticos. Mi Venezuela va a salir este 2 de diciembre a votar (SI o NO) y luego continuará buscando empleo para poder mantener las cuatro bocas que viven en casa

La Reforma Constitucional es una trampa, es una manipulación, pero, sea aprobada o no, la Venezuela de mentira seguirá allí, tirándose cocos unos con otros para ver quién cae primero del árbol.

15 octubre, 2007

Calentamiento globalizado

Tenía apuntada la fecha de hoy en la agenda mental. Es la fecha del “Blog Action Day. Los que hicieron caso a mi nick en Messenger y entraron a ver el video en YouTube, saben de lo que hablo. Hoy varios miles de blogs en el mundo entero vamos a postear textos sobre el ambiente.

Justo me toca escribir está nota a pocos días de ocurrir un par de eventos importantes y que giran alrededor del mismo personaje. Al Gore, ex vicepresidente de los EEUU, ex candidato a la presidencia del mismo país y conocido ambientalista en sus ratos libres, ha ganado el premio Nóbel de la paz casi al mismo tiempo en que un juez de la Corte Suprema de Inglaterra dictaminó que su documental Una verdad incómoda es “exagerado” y que efectivamente “miente en muchas de sus afirmaciones”.

Ciertamente cuando vi el documental de Gore me impresionó de alarmista y exagerado, al punto de que me parecieron increíbles muchos de sus argumentos. Faltaba la cita a la fuente, que mucho se nos exige en el campo periodístico (y que muchos periodistas igual no usan), pero a fin de cuentas era un documental cuyo fin último era poner el nombre de Al Gore en la palestra pública justo en el momento en que empiezan a sonar los nombres “presidenciables” en la potencia Norteamericana, así como colocar en el tapete el tema del Calentamiento Global ¡Y vaya que logró ambos objetivos!

Bajo un punto de vista teleológico (ética del fin o cuan el fin justifica los medios), esto estuvo bien, y solo por esta razón puedo afirmar que me sabe a mierda si lo que dice Al en su documental es verdad o no. El punto es que el calentamiento global es un hecho, los polos se están derritiendo, tal vez no se hunda la mitad del planeta en agua por esto (al menos no al corto plazo) o quizás “Katrina” y otras tragedias no tengan que ver con ello como sugiere el documental, pero la temperatura del planeta está subiendo y eso sí que es una verdad que no se puede negar ni tapar con un dedo ¿O es que tú no lo has sentido en la calle últimamente?

Además, por otra parte era de esperarse que un documental que le diera tan en la madre a la administración Bush fuera atacado y desestimado tarde o temprano. En esta oportunidad lo hicieron desde Inglaterra.

No es el Nóbel de la paz ni el Oscar lo que importa acá. Lo que importa es que estamos destruyendo el ambiente cual parásitos, sin detenernos un instante en nuestra visión de vida cortoplacista para mirar a un futuro que tampoco es muy lejano que digamos. Tal vez por eso es que Gore decidió asustarnos, es la única manera en que reaccionamos los seres humanos, ¿no?

La última sesión de la ONU tuvo como tema principal el Calentamiento Global y nse en que. Supongo que su conclusión fue menos noticia que la afirmación de Ahmadineyad de que en su país no existe el “fenómeno” de la homosexualidad, o que Bush haya dicho que había que prepararse para una “transición democrática” en Cuba, o incluso que cuando nuestro disfráz de canciller habló, la silla de USA estaba vacía. Todo esto fue reseñado en los medios masivos, menos la conclusión de la sesión que trataba el citado tema ambiental. Me tocará acudir a Internet y a los blogs que si dan noticias serias para saber en qué lograron ponerse de acuerdo los gobernantes del mundo.

EEUU es uno de los poquísimos países que no firmó el protocolo de Kyoto de manera soberbia aún cuando es uno de los principales productores de gases nocivos al ambiente, por ser una sociedad altamente consumista. Sin su cooperación, es muy difícil dar pasos grandes para revertir el proceso del efecto invernadero. Sin embargo, podemos poner cada uno un granito de arena siguiendo las recomendaciones que aparecen en el siguiente video.

Hay algo muy cierto. El tema ambientalista es un tema poco popular en un mundo globalizado e inclinado a juro al esquema capitalista. Quizás este sea incluso uno de los post menos populares que publicaré en el blog, pero me sentiré bien al cumplir con mi cuota de deber, cumple tú ahora con la tuya.

La Capa de Ozono se salvó, es hora de salvar el planeta entero.


Blog Action Day:

Los planetas que consumo en Maravilloso Desgarro
Calentamiento Global en El Blog de Leo Nieves
Factura del planeta en Caracastarsis

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