Lo más leído...

Una ciudad que enseña los dientes (Revista CONSECOMERCIO al día)

Una reseña que parece entrevista. Reseña de Caracas Muerde y entrevista a su autor, Héctor Torres.

Clic en la imagen

Reseña de Caracas Muerde - Entrevista a Héctor Torres
Clic en la imagen

Reseña de Caracas Muerde - Entrevista a Héctor Torres
Clic en la imagen

Reseña de Caracas Muerde - Entrevista a Héctor Torres
Clic en la imagen

Una vida y dos Maestros

  Prólogo

Tendría yo unos 12 u 11 años cuando escuché por primera vez Maestra Vida. Vivía en La Vega, y escuchar a Rubén Blades pasó del recuerdo de los LP’s de mis primos en el apartamento del Bloque 7 y 8 de Simón Rodríguez, a ser una forma de acercarme más a esos momentos. Aquella promesa de mudanza temporal “por solo quince días” llevaba ya más de cinco años, y ciertamente extrañaba las tardes con mi Abuela, escuchando música en el tocadiscos portátil que guardaba en mi cuarto.

En Simón Rodríguez solo habían tres discos de Rubén: Siembra, Canciones del Solar de los Aburridos y Buscando América. También estaba Fantasmas de Willie Colón, y algunos otros “singles” (“discos chiquitos”, le decíamos a los famosos SP’s de 45 rpm) del sello Fania. Ya en La Vega, con la nostalgia ‘a tres tablas’ y la crisis de una adolescencia sazonada con Barrio, matinés, jevitas escurridizas y fáciles, amigos y compañeros de calle, Rubén pasó de ser una simple anécdota de infancia, a ser la excusa para regresar a ella. En el ínterin, las letras de sus canciones fueron llenando un espíritu rebelde en plena evolución. Muy pocos compañeros de clases y amigos compartían el gusto. Bailábamos la “salsa erótica” de la época, y algunos gustaban de la “salsa vieja”, de los clásicos Héctor Lavoe e Ismael Rivera. Más allá de “Pedro Navaja”, Rubén no parecía ser el favorito de mi grupo etario. Salvo una persona, Roberto Rujano se llamaba, quién también había hecho su parte prestando atención a la poesía urbana de protesta de Blades. Cuando descubrimos el gusto compartido, comenzó una aventura no muy común para chamos de nuestra edad: una suerte de análisis de discurso muy empírico e inocente sobre la música de Rubén.

- ¿Tú sabías que cuando Rubén dice que está “Buscando Guayaba” en realidad lo que dice es que está buscando jeva?
- ¿Coño en serio? (Coloco el disco) ¡Ah! Ahora si entiendo la vaina. En estos días escuché el disco “Live”, y hay una parte de la improvisación de Pedro Navaja que me pareció como un mensaje…
- ¿Cuál?
- Dice “Si tu quieres saber qué pasó en realidad, oye Sorpresas y tú verás…” ¿Será que Pedro Navaja tiene una segunda parte?
- No se… hay que averiguar.

No recuerdo exactamente cuándo apareció Maestra Vida en el repertorio, pero si se que fue uno de los discos que más escuché. Pasaba tardes enteras participando como oyente en la historia de las tres generaciones Da Silva: Carmelo, Ramiro y Rafael. Escuchaba la historia y sentía que era mía. No se por qué, nada de lo que Rubén cantaba había sido experimentado por mi, pero de alguna forma me sentía identificado con Rafael, buscando la historia de su árbol genealógico y descubriendo una vida sumamente dramática y hermosa. Esas tardes siempre se hacían acompañar de lágrimas. El segundo disco me afectaba mucho, sobre todo la manera en que Carmelo muere, sin noticias de su hijo y con el recuerdo de Manuela en su puño, “qué triste llegar a viejo llorando”. El final era muy hermoso y muy significativo en medio de las carencias de cualquier chamo adolescente de barrio: “Hay que vivir, a pesar de los problemas hay que vivir…”, una vida que te da y te quita y de la que siempre nos sobrevivirá la descendencia, el hambre, la miseria y la esperanza.

Algunos años después, aquellos episodios se fueron materializando en un proyecto teatral. En el año 1989 comencé a hacer Teatro, y algunos años después sugerí a mi Director de entonces que montáramos Maestra Vida en las tablas. Esa sugerencia se hizo realidad en 1996 gracias a alguien al que también se le había ocurrido: Neill Castro del Grupo Teatral Gremio. La obra se montó y fue uno de los montajes que más disfruté en mi vida. Tiempo después Rubén vino a Venezuela, y yo me lancé al Hotel Caracas Hilton dispuesto a tocarle la puerta de su habitación para entregarle un VHS con la grabación del montaje, y algunos afiches y fotos. La suerte estuvo de mi lado. Rubén estaba dando una Rueda de Prensa y salió por la puerta principal del salón. Le entregué el material y le pedí que me autografiara uno de los afiches: “Gracias por esto – me dijo – seguro vas a recibir respuesta de esto, tarde tal vez, pero seguro”.

Capítulo único 

Aunque en algún momento parecía que el destino iba a burlarse de mi, finalmente pude comprar mis entradas para ir a La Carlota junto a mi esposa e hija a ver al propio Rubén interpretando lo que seguramente considera su máxima obra. Maestra Vida es una obra política, Rubén Blades es un artista político, que además cantó temas contra la dictadura en países donde las había en ese momento. No creo que Rubén haya escogido a Venezuela y a Dudamel por casualidad. Los días previos al evento en La Carlota sucedieron como una partida de ajedrez político que quedará para el anecdotario histórico de la música latinoamericana. Al rumor de veto a César Miguel Rondón lo siguió el de la prohibición por parte de Blades y De Vita para la transmisión por Tves. Sin duda alguna, asistimos a un gran capítulo de la música urbana y de la cultura latina. Era la segunda vez en la historia que Rubén interpretaba en vivo la “Ópera Salsa” que escribió en los años 70.

Lamentablemente la empresa organizadora del evento no supo (o no quiso) comunicar exactamente lo que iba a suceder. Jamás hablaron de una “Ópera Salsa”, jamás hablaron de una “obra”. Hablaron de un concierto llamado “Viva la música”, con el subtítulo “Maestra Vida” que bien pudo haber sonado a “Todos Vuelven”, el nombre de la gira anterior de Blades. Metieron a Franco De Vita en el programa, que de verdad hizo un show muy bueno, muy completo y de alto nivel, pero que lamentablemente dentro del contexto de lo que significaba “Maestra Vida” con Rubén y Dudamel, sobraba y confundía aún más.

El show arrancó a las 3:00 pm aproximadamente, Maestra Vida empezó cerca de las 9:00 pm. Mucha gente acudió esperando un concierto de Rubén Blades, con sus temas más conocidos y quizás a un Dudamel dirigiendo el Mambo de Bernstein. En la cola del baño se le escuchó a alguien decir que esperaba escuchar María Lionza, y aunque Rubén sí la cantó junto a la Orquesta Latino – caribeña, fue un “bonus” abreboca al evento central de la noche. De las personas que nos rodeaban, solo dos además de mi esposa y yo, cantamos las canciones de la obra Maestra Vida. La gente que estuvo desde temprano se estaba enfrentando a una verdadera prueba de resistencia y no todos decidieron pasarla. Esa misma gente que no esperaba, o simplemente no conocía esa “Ópera Salsa” llamada Maestra Vida, empezó a abandonar La Carlota sin haber terminado el primer acto.

Acerca de la organización como tal, creo que hubo muchos detalles que dejaron qué desear. Se habilitaron varios corredores peatonales para acceder a La Carlota, pero solo dos de ellos daban directamente a la entrada de la base aérea. Así que encontramos una cola enorme desde Altamira que los que llegamos desde otros puntos debimos tomar desde el final, a menos que quisiésemos enfrentar a los que empezaban a gritar “coleones” y corriéramos el riesgo de ser sacados de la cola por la policía. La requisa y el decomiso de objetos por seguridad rayó en lo ridículo. Se quedaron con el brillo labial de mi esposa, “a esto le puedes sacar filo y herir a alguien”, me dijo el chamo uniformado antes de echarlo a una bolsa negra de basura. Parece que a estos panas los entrenan haciendo requisa a los visitantes del Rodeo I y II. Por otra parte, uno se pone suspicaz con eso de no dejar pasar botellas también "por seguridad", y ver luego que adentro te venden agua carísima y... en botellas. El sonido no fue suficiente para una asistencia esperada de 200 mil personas. La gente al final del área del concierto no escuchó bien, y eso estuvo muy mal.

Para mi el concierto empezó con la entrada al escenario de la Orquesta latino-caribeña. Una orquesta que me dejó gratamente sorprendido, y que me trajo recuerdos de aquellos años que no viví con la Fania, pero que disfruté a través de videos en televisión. La ejecución de la Sinfónica y la latino-caribeña fue impecable. Rubén debió estar muy feliz. Yo lo estaba. Fue mágico y maravilloso. Rubén subió al escenario, como suerte de Prólogo de la obra, para interpretar junto a la latino-caribeña un par de temas: “María Lionza” y “Decisiones”.

Y finalmente empezó. Bajo la batuta de Dudamel, comenzaron los acordes de la Obertura de Maestra Vida.

Comenzó la historia, narrada por Rubén quién a pesar de ser actor la verdad no imprimió las inflexiones de una buena lectura dramática. César Miguel, ¡cuánta falta hiciste! Tal vez fue adrede. Antes de empezar, Rubén recordó a su amigo venezolano, al mismo que le confió su intimidad hace años. Al mismo que sabe historias de Rubén que ninguno de sus fanáticos conocemos. Para los fanáticos de Rubén, Maestra Vida sin César Miguel estaba incompleta, lo sabíamos, pero igual había que estar. Pero esa queda pendiente Rubencín, ese clavo hay que sacárselo. Rubén también agradeció el “apoyo logístico” del Gobierno venezolano, y aunque su voz no sonó convencida, se dejaron escuchar aplausos de los que escucharon agradecimiento al apoyo logístico no del Gobierno, sino de Chávez.

De la primera parte destacaron “Nació mi niño” y “Yo soy una mujer”, esta última contó con la participación de una de las cantantes de la Orquesta latino-caribeña haciendo la parte de Manuela. Voz impecable y a la altura del compromiso. En "Nació mi niño" hubo un solo de cuatro venezolano, además hubo un sutil pero inteligente cambio en la letra. Ya Carmelo no pide a Dios que su hijo no le salga "marica", sino que no le salga cobarde. Muy bien.






Rubén escogió un tema personalísimo y elocuente para el intermedio: “Patria”. La gente se emocionó con varios pasajes de su letra. Nuestra realidad política, la narración de la letra de “Déjenme reir (para no llorar)” y de “Patria”. Insisto: no fue casualidad que Rubén nos escogiera.

En el segundo acto volví a mi adolescencia. Me vi en la cama de mi cuarto, escuchando Maestra Vida en el “picó” de mi Mamá, y no pude evitar volver a llorar. 22 años después, volví a llorar la muerte de Carmelo Da Silva. Esta Maestra Vida fue tan venezolana, que tuvo un solo de cuatro en "Nació mi niño" y el mismo cuatro estuvo marcando la melodía en la pieza final de la obra. Maestra Vida camará’, que en Venezuela igual te quita y te dá.

“Hay que vivir” no sonó. El final lo marcó “Maestra Vida” y Rubén visiblemente emocionado, agradeció a Venezuela haberle dado la segunda oportunidad en su vida de interpretar su obra en vivo. Dudamel le puso la medalla del “Sistema” a Rubén, y así culminó el momento más emotivo de todo el show.

Epílogo

Hubo Bis. Rubén y Dudamel regresaron al escenario para interpretar “El Padre Antonio y el Monaguillo Andrés” y “Pedro Navaja”. En “Pedro Navaja”, los músicos (incluyendo a Dudamel) se pusieron lentes oscuros. Rubén no paraba de reír, lo sorprendieron. Mal por los impacientes (y si se quiere ignorantes) que no supieron esperar y se fueron de manera precoz.

Mi hija resistió, en algún momento sentí que íbamos a tirar la toalla. Pero ahí estuvimos hasta el final. El reloj marcaba las 11:22 pm cuando finalmente tomamos un taxi directo para la casa, siguiendo la petición de Rubén al despedirse: “Lleguen sanos y salvos”.

Mi espalda me dolía, mis pies no aguantaban un paso más. No soy el mismo de antes, mi historia también ha avanzado. El 22 de julio de 2012 fue un día histórico para la salsa, un día histórico para la música latina, y sin duda, un día histórico para la política venezolana. Algún día conoceremos los intríngulis de lo que no supimos. Me quedo con el mayor activo de la noche, el del recuerdo de dos Maestros interpretando a la Maestra de todos, y uno de los soundtracks más importantes de mi vida.

Yo sí olvido al año viejo IV: Chao 2011, hola 2012

Como ya es costumbre, procedo a resumir lo que fue para mi este año que se va. Un año que podría resumir en una palabra: estabilidad. Comenzó en cero, prácticamente, y eso me permitió construir desde el inicio lo que hoy tengo, siempre con el aval de lo aprendido en años anteriores, pero sin ningún pendiente ni ninguna decisión de la qué arrepentirse. Así que, veamos...

Lo que deja 2011:
  1. Finalicé el año sin cambiar de empleo. Eso en mi caso era una meta y me siento muy bien al haberlo logrado, sobre todo tomando en cuenta lo turbulento que se ha vuelto el mundo de la Comunicación Digital, replete de oportunidades, pero también de oportunistas. Y tomando en cuenta el terrible traspiés de principios de año.
  2. Finalmente egresé de la UCV. Me gradué. Recibí mi título de Licenciado en Comunicación Social que pasa a complementar (y a completar) los grados obtenidos en Mercadeo y Publicidad. No veo, por ahora, ningún postgrado que me llame la atención, así que al parecer me dedicaré por un tiempo a cultivar mi profesión en el mundo laboral.
  3. Mi hija crece, feliz y siendo la mejor persona que he podido formar en ella. Mi esposa es mi mejor compañera en esa tarea y no creo que nadie lo pueda hacer mejor. Las cosas buenas y malas que suceden, nos sirven para seguir creciendo como Padres y hacer que ella crezca como persona.
  4. La Salud me jugó una mala broma y me pasó factura muy temprano. A principios de año me diagnosticaron diábetes y eso me ha cambiado la vida. Ya varios de ustedes han visto esos cambios en lo físico. Lo mejor de todo es el apoyo de la gente que tengo alrededor. Ya asimilaré mejor esta nueva condición que me acompañrá el resto de mi existencia. Algunos amigos también se vieron afectados en la salud, pero todos hemos salido relativamente airosos.
  5. Descubrí que me gusta distribuir conocimientos más allá del entorno digital. Darle a los demás la oportunidad de saber lo que a mi me tocó aprender, casi de oído. Y sobre todo frenarle el paso a los que pretenden hacerse ricos con el conocimiento. Las ponencias que di en 2011, sobre todo en ámbitos académicos, fueron cada una la oportunidad de hacer un mejor país
El balance es positivo, algunas cosas son irremediables e inevitables, pero lo que queda bajo mi control, hasta ahora ha salido bien. Con bastante énfasis en lo profesional, 2011 fue un año excelente.

Lo que queda para 2012:
  1. Mi hermano salió de prisión, y aunque eso alivia un peso grandísimo en mi familia, el que salió no es el mismo que entró. Su juicio aún está en proceso, por lo que aún está lejos el fin de este capítulo familiar tan triste. Solo espero que la vida lo ayude a encontrar el camino que ella misma hizo que perdiera.
  2. Lo que en principio se vislumbraba como una carrera sencilla y de pocos obstáculos, se ha convertido en una lucha contra los estafadores y los oportunistas. Lo digital, eso que decidí hacer mi profesión hace ya casi diez años, se ha visto plagado de gente que cae en paracaídas solo para pescar en río revuelto. Sería nulo si no afectara mi propio desempeño, al tener que gastar tiempo y energía en corregir las malas prácticas que estos oportunistas pretenden imponer como reglas.
  3. Por mi cabeza rondan proyectos, todos están impregnados de lo digital de forma tangencial. Mi tesis habla de un perfil del Comunicador Social en entornos digitales, y hace poco soñé con una Universidad Digital Colaborativa. No se qué hacer con eso, pero está allí guiñándome el ojo constantemente.
  4.  A pesar de que me siento tranquilo en lo laboral, me gustaría sentir más el apoyo de mi empresa en mi propio desarrollo profesional. Es normal, supongo, siendo yo el nuevo de la cuadra, pero sería un buen apoyo sentir la retribución a mi desempeño laboral más allá de lo económico. Un mensaje a García, como dicen. Lo que sí quisiera es seguir construyendo en lo que ya se ha edificado. Y en eso sigo abierto a las oportunidades, solo que ahora seré más reflexivo al momento de tomar decisiones profesionales.
  5. Ya que no hay estudios a la vista, supongo que tendré tiempo para leer. Una larga fila de libros me esperan en mi biblioteca. Espero verme obligado en 2012 a comprar libros nuevos.
  6. 2012 es un año electoral, y aunque trato de que la política no influya en mi vida, siempre lo hará aunque yo no quiera. No tengo planteado salir del país, pero sin duda los resultados de las elecciones de octubre, y sobre todo lo que ocurra después de esa fecha, podrían poner esa opción en mis planes.
Lo más importante es que, casi como nunca antes, se ve un año bueno por venir. Un año de oportunidades y de crecimiento en muchos sentidos. Decir que seguiré nadando en lo digital es redundar, al igual que decir que seguiré ofrendando mi vida a mi oficio de Papá. Ustedes lo saben, y lo mejor de todo es que ustedes están allí, bien sea leyéndome o siendo parte activa de esas cosas que suceden en mi vida año a año.

Feliz año nuevo gente, nos vemos en 2012.

Un Outro para DP

Me agradan muy poco las etiquetas, pero desde hace tiempo he venido observando que el chavismo puede subcategorizarse fácilmente en varios tipos. No voy a profundizar en ese tema que merece un post aparte, solo voy a decir que Horacio posiblemente demostró pertenecer al tipo que más pena da: el izquierdista sin esperanza.

Las palabras de Horacio y de Caplís en el toque de El Teatro, subido con la peor de las intenciones por un chavista a YouTube, tienen ese toque de descarga del tipo "cuando nadie me ve". ¿Borrachos? Probablemente exista un estado mental producto de la rabia y de la decepción muy similar a la embriaguez. Eso no justifica que el acto de contricción posterior (bien tardío por cierto, un año después) sea tan vergonzoso.

Horacio Blanco, el mismo que nos mandó a gritar a viva voz en un concierto, un verso que había sido censurado por el Gobierno de Jaime Lusinchi del tema ¿Dónde está el futuro?. El mismo que sufrió en carne propia la violencia caraqueña, y que producto de esa vivencia escribió un disco completo dedicado al tema. El mismo que mandó disqueras y representantes artístico a la mierda, no pudo hacer más que rogar que no lo acorralaran y pedir disculpas con la cabeza abajo, ante un inquisidor cuyo único mérito es el de ser el malandro bobo del poder.

Nunca me importó saber si Horacio o Caplís o DP completo era de uno u otro bando, ni me importa ahora tampoco. Sin embargo, por interés periodístico se lo pregunté al segundo en una entrevista. Su respuesta, sincera y elegante, fue: "Nosotros siempre hemos sido de izquierda, pero el tema Política Criminal está naciendo en época de Chávez". Y esa respuesta para mi fue suficiente. El video de la descarga fue la excusa perfecta para que los interesados en cazar taridores al líder, pudiesen acorralar a gente de la que posiblemente tenían dudas. Y ganaron.


Hace tiempo que la cosa comenzó a ponerse fea. Lo supe desde un día que escuché en vivo y directo a Freddy Bernal en el Teresa Carreño decir que "En la Alcaldía de Caracas hay muchos trabajadores escuálidos, pero pronto arreglaremos ese problema". Eso es tanto como decir hoy que "es antiético buscar apoyo en el gobierno bolivariano teniendo ese tipo de posiciones políticas extremas". El mensaje es claro: si quieres que el Gobierno de todos los venezolanos te considere ciudadano, tienes que ser incondicional a quienes lo están manejando. Estado, Gobierno, Partido de Gobierno se reducen a una sola cosa: el Líder. Estar en contra del Líder es ser apátrida. El Estado es él, su dedo es el dedo del Pueblo. Es el Comandante - Presidente, así, con el grado militar por delante del civil.

Las disculpas de Horacio fueron ante una bota militar ¡Qué vergüenza para mi generación Horacio! ¡Qué vergüenza para las cosas que vivimos juntos! Tu banda, la que musicalizó casi toda mi vida, hoy no suena, hoy se apagó, ya no me musicalizas más. Contigo se limpiaron el culo.

Quédate con la cabeza gacha Horacio. Porque más temprano que tarde vas a sentir una resaca moral de padre y señor mío. Una resaca que muchos en tu misma situación, van a tener que soportar también. Quién sabe, a lo mejor después de eso nos reconciliemos.

Desorden Público siempre fue de izquierda, ahora es militarista, como muchos que antes fueron de izquierda. Finalmente sucumbieron a las fuerzas del Orden Público.

Inseguridad 2.0 (Revista Consecomercio al día)

Comparto con ustedes este artículo sobre seguridad en Internet que escribí para la Revista Consecomercio al día.
(Hagan clic en las imágenes para ver más grande)


DM's desde los barrotes

Ayer tuve una conversación particular en Twitter. Tengo varias semanas hablando del tema del Rodeo, por ser un tema en el cual tengo alguna sensibilidad. Algunos de ustedes saben que tengo un hermano preso, y que eso ha sido una situación desagradable que nos ha descubierto a mi y a mi familia, el grado de podredumbre de nuestro sistema de justicia.
Enlace
Resulta que ayer, el usuario @Gasperenlapista, me estuvo cuestionando algunas de las informaciones que había estado dando. Como mi fuente es confiable, comencé a seguir a este tuitero que podía, en principio, ayudarme a comprobar las informaciones que me llegaban. La promesa era interesante porque @Gasperenlapista decía ser un recluso del Internado Judicial de Los Teques.

Para rendirle culto a la fulana "objetividad", voy a reproducir todos los Mensajes Directos que me envió @Gasperenlapista, con quién conversé un rato sobre el tema de la crisis carcelaria.

Yo se lo que pasa aqui dentro soy reconocido en el hampa a nivel penintenciario, ya que soy uno de los líderes como ustedes nos llaman allá. Esto no es cosa de otro mundo. Lo del Rodeo fue algo entre presos, problemáticas viejas y personales que se salieron de control y "la verde" aprovechó el momento para meterse con ellos, y fueron los causantes de mas de 150 muertos. Ya que uno no es familia de ellos disparaban a matar, los francotiradores.

A nosotros los presos no nos toman en cuenta para nada, tiene que pasar algo grave y trágico pa' que nos paren bola. ¡Así es una panza! Los medios de comunicación lo que quieren es ver sangre correr para que nos den un espacio en sus noticias. Ellos quieren "acción". Pués esto no es una pelicula, esto es real, somos personas como todos.

En El Rodeo II tengo a 18 convives muertos metidos dentro un freezer para que se mantengan, para que sus familiares puedan llevarse sus cuerpos. ¿Quién tu crees que mató a esos convives? Si la torre del Rodeo II está clara completa, todos somos amistad, una familia, no nos buscamos de matar entre nosotros.

El gobierno es quien nos tiene presos ¿tu crees que les conviene decir algo de eso.? La gente que vota por Chávez se deja engañar con lo que hace. Él solo tapa la falta regalando casas y vainas así, se gana a la gente. ¿Y cuál es la mayor población de gente en Venezuela? ¡Pués los pobres! Él se los gana con eso, pero a espaldas de muchos ¿que no hace? Eso no nos lo dice ni por el coño. Hay un dicho que dice "dale poder y lo conocerás, el que nunca ha tenido y llega a tener loco se quiere volver".

¿Quién tu crees que dio la orden de que la GN trajera tanquetas para que se detonen, si el que manda es el Presidente? No podemos negociar con alguien que nos apunta con una tanqueta, no podemos creer en ellos que son los que nos tienen aquí. No creemos en amor de putas ni amistad de policia. Si nosotros no tuvieramos esas armas ¿dónde estaríamos ahorita?

Luego de esa conversación (que no tuvo ninguna corrección de mi parte, el reo de Los Teques se expresa y escribe así, perfecto, como cualquier estudiante universitario... y aún mejor) me puse a recomendar a @Gasperenlapista a mis seguidores. Alguien me preguntó si el usuario era real. Para responder eso, solo les voy a citar algo que me dijo antes de iniciar la conversación:

Puedes decir que soy tu hermano, pero mi nombre no

Una "mala experiencia"

La peor experiencia como cliente en mi vida la tuve el pasado sábado 21 de mayo. Todavía hoy recuerdo los hechos para escribir esta nota y me encolerizo.

El sábado 21 de mayo, luego de haber realizado un recorrido por la Feria de Lectura de Chacao en Plaza Francia, hicimos una parada en Wendy's de La Castellana, mi hija Génesis pidió entrar al parquecito del Restaurant y la dejamos sin ningún problema. Estuvo jugando alrededor de una hora cuando decidimos que ya era hora de irnos, y fue cuando nos dimos cuentas que las sandalias no estaban en el zapatero que disponen el parque para guardar los calzados de los chamos mientras estos juegan.

Recuerdo que lo primero que pensé fue que hace muchos años atrás, siempre había un "recreador" en estos parques haciendo actividades y vigilando a los chamos. Y no es que nosotros no hayamos estado vigilando, siempre lo hacemos, solo que no estábamos dentro del parque y en todo caso, estábamos vigilando a nuestra hija, no a sus sandalias.

El asunto no debió pasar a mayores, pero sucede que en principio nuestro "reclamo" no tuvo respuesta. Tal parece que no están preparados para este tipo de cosas (si ellos no estaban preparados, nosotros menos) Mi esposa iba alterándose gradualmente a medida que la respuesta no llegaba. N siquiera hubo una reacción lógica y de primera instancia como lo debió ser buscar las sandalias. Mi hija tuvo que montarse con otros dos niñitos a recorrer de nuevo el laberinto para ver si algún gracioso había metido las sandalias adentro. No aparecieron.

Un "encargado" de la tienda (con camisa amarilla) llamado Ronald (creo) se limitó a quedarse callado durante un largo rato en el que solo atinó a insinuar que la culpa había sido nuestra por no estar pendiente de las pertenencias de nuestra hija. Mi esposa, ya bastante alterada, pedía una solución y yo callado solo observaba al "encargado". Le dije a Ronald que entonces debían colocar un letrero donde se a los Padres que deberán comer dentro del parque para poder vigilar a los chamos y sus pertenencias (luego escuché a una empleada decirle a una persona que no podía ingresar con bebidas y comidas al parque) Ronald llamó a otro "encargado" (con camisa amarilla también) llamado Edinson, quién esgrimió una frase que me resultó hilarante: "¿Y cual es la respuesta que ustedes desean?" (¡Plop!) Todo esto mientras veíamos como otros empleados (de camisa roja) se reían de la situación.

Mi esposa continuaba muy alterada y Edinson, luego de decirnos las palabras mágicas de la atención al cliente mediocre ("No nos hacemos responsables"), me pidió que le dijera a mi esposa que se calmara. "No le voy a decir nada amigo -le respondí -, porque ella está en todo su derecho a alterarse y a reclamar, además, no lo hemos ofendido". El tipo muy amablemente me dejó con la palabra en la boca y comenzó a hablar por radio y hacer llamadas por teléfono. A estas alturas ya mi hija comenzaba a mostrar su frustración llorando y mi molestia y la de mi esposa iban aumentando.

Decidimos bajar con la niña descalza al piso de abajo del restaurant, y para nuestra sorpresa, habían llamado a alguien... ¡a la Policía de Chacao! (¡Plop! de nuevo) Saqué mi cámara, como reacción natural de periodista, y los policías comenzaron a esconderse. Uno de ellos me pidió que no grabara y yo, luego de preguntarle si en verdad no iba a tener necesidad de grabar, la apagué. Otro funcionario me pidió mi cédula porque yo no podía estar grabando. Me reí, no le di la cédula y le informé que no había ninguna ley que prohibiera que yo grabara.

Subimos de nuevo al parque y una mujer policía se acercó a mi esposa, quién un poco más calmada (aunque aún alterada) le explicó de nuevo la situación. Gracias a algunos padres solidarios que estaban en el sitio, pudimos probar que no hubo ninguna agresión de nuestra parte, ni ofensa alguna más que el reclamo fuerte, muy fuerte eso sí, por parte de mi esposa. En una de esas llegué a decirle a los funcionarios que debían ponerle una multa al restaurant por haberlos molestado por una sandalias cuando en la calle estaban robando y matando gente en ese mismo instante (luego supimos que los llamaron por "alteración del orden público" ...otra vez ¡Plop!) Mi hija, ya muy molesta, me dice: "Si yo fuera grande les diera un golpe y los mandaría presos a ellos", yo morí callado, en realidad estaba siendo generosa.

La mujer policía entendió la situación (¡por fin!) y bajó con los otros funcionarios, supongo que a traducirles del lenguaje civil al policiaco lo que había pasado. Mi hija decidió comenzar a leer uno de los cuentos que le compramos en la Feria de Lectura, al menos ya estaba más calmada. A los pocos minutos (ya había pasado una hora y media) llegó otra empleada de Wendy's llamada Daisy (camisa rosada) a quién mi esposa le explica (si, de nuevo) la situación. Daisy nos dice que acababa de llegar y que no sabía qué estaba sucediendo. Luego de escuchar nuestro reclamo nos hizo las dos preguntas que debieron hacernos desde el principio: ¿Cuánto calza la niña? y ¿Cuánto les cobra un taxi que les lleve a su casa?

La opción de comprar un nuevo calzado no aplicaba porque no había tienda abierta (y en el ínterin del asunto seguro cerraron las que lo estaban), así que Daisy, junto con PoliChacao nos acompañaron a parar un taxi y nos pagaron la carrera hasta la casa.

Antes de irme, PoliChacao me pidió mis datos para su informe, le hice saber al funcionario que me parecía ridículo y que me daba pena ajena que tuviesen que levantar un informe por esa estupidez (nada más imagínense la escena: dos patrullas y varios funcionarios en las afueras del Wendy's La Castellana porque una mujer reclamó en tono alzado el robo de las sandalias de su hija) Me fui a despedir de Ronald y Edinson, los "encargados" del restaurant recomendándoles que siguieran el ejemplo de su compañera Daisy.

Desde un principio estuve tuiteando todos los pormenores recibiendo apoyo de varias personas, incluyendo un tweet de mi querida amiga @LaPerfecta quién me dio el "@" de Wendy's: @Wendysve. Por supuesto empecé a mencionarlos en Twitter y hoy, luego de pedirme disculpas por la "mala experiencia", me enviaron un DM pidiéndome mi teléfono para llamarme. Cuando me llamen les contaré.

Moraleja: Definitivamente las empresas de este país necesitan darle asesoría a sus empleados en manejo de crisis. Es imposible que un "encargado" de lo que sea tenga tanto desatino en atender una situación de este tipo. De solo pensar que existió la posibilidad de pasar una noche detenidos por reclamar el robo de las sandalias de mi hija, me vuelve la rabia al cuerpo. ¡Ah si! Más nunca regreso a Wendy's.

Nota de actualización: Me acaban de llamar de ATC de Wendy's Venezuela. Me ofrecieron disculpas y me indicaron que la medida tomada por el "encargado" no está acorde al entrenamiento que estos reciben. Me indicó que van a reentrenar al personal para manejar este tipo de situaciones y me ofreció visitar con la familia algún restaurant de la franquicia para "resarcir la situación y nos llevemos otra impresión del servicio" de sus restaurantes. Acepto sus disculpas y espero que lo sucedido sirva de lección para todos los que leen y para los involucrados.

#Los33

Todavía no había entrado a contar los 30 cuando ya estaba yo por acá lanzando tesis y teorías acerca de la edad. La crisis de los 30 nunca llegó y hoy cuento 33.

“La edad de Cristo” –seguro pensaste –y es casi inevitable no hacerlo si creciste en una cultura cristiana. Posiblemente también recordaste a los 33 mineros de Chile, reciente episodio de nuestra historia latinoamericana. El asunto es que están aquí, 33 añitos que llegan a mi vida hoy, en un momento de crisis.

Y es que de todos los pronósticos que pude haber hecho de estos 30’s, jamás habría pensado que la debilidad de estos primeros años de mi tercera década de vida, iba a tocar lo laboral. La cosa era sencilla: un trabajo estable, una carrera que iba por buen camino, y lo más importante, las ganas de comerme al mundo.

Pero las cosas son así. El asunto laboral ha estado demasiado movido para mis gustos, y he tenido cerca de cinco empleos distintos en los últimos tres años. Pero el peor de todos fue este último.

No pasé ni tres meses en mi último empleo, y ciertamente no habían pasado dos semanas cuando supe que no iba a durar mucho. Pero lo que más me molesta es haber perdido el tiempo y haber dejado atrás un cargo más o menos decente y estable, por una aventura que pintaba demasiado bien como para decir que no. A veces también es necesario saber cuándo decir NO a una oportunidad. Como cuando uno dice: “era demasiado bueno para ser verdad”.

Sigo aprendiendo, por ejemplo, supe lo que no debo hacer jamás como jefe. Una cosa es que a veces sea necesario utilizar la amenaza para encaminar un empleado que no termina de encajar en tus gustos, pero otra cosa distinta un simple reforzamiento negativo en verdadero caso de terrorismo laboral. Es terrible. Yo jamás amenazaría a un subordinado con su puesto de trabajo. Lamentablemente, o afortunadamente, desde la primera vez que me tocó ser “jefe” de alguien, me incliné por procurar hacer de esa persona un aliado, y no alguien del que me puedo deshacer si no “me sirve”. En fin.

Pero en definitiva, y volviendo al tema general, si hay algo que podría desear hoy al soplar las 33 velitas, sería que finalmente pueda hallar un empleo en el que desarrolle mi profesión durante un tiempo más o menos prolongado. Ya me cansé de brincar de cargo en cargo.

Podría hacer una analogía cabalística entre mis 33 y los 33 de Cristo. A los 33, Jesús logró cumplir su objetivo y alcanzó el lugar en la historia para el que estaba destinado, si es que en verdad existe esa cosa llamada destino. Espero que estos 33 signifiquen para mí justamente hallar ese lugar en mi propia historia para el que estoy destinado. Entonces sabré agradecer estos cinco o seis empleos de los últimos tres años, porque habrían sido el camino para lograr el que es, el que me ayude a desarrollarme en lo que quiero y como yo quiero.

Que así sea… ahora, con su permiso, voy a soplar las dos velitas con forma de 3.

¿Por qué los ricos no ayudan a sus hermanos? o La Lucha de Clases del siglo XXI

Estaba discutiendo en estos días acerca del concepto de "Lucha de Clases" en un foro en el perfil de un amigo en Facebook y ante un planteamiento que hice sobre que la lucha de clases no es igual a lucha entre hermanos, alguien me cuestionó: "entonces, ¿por que los ricos no ayudan a sus hermanos?" ...creo que la respuesta a esa pregunta es: porque las generalizaciones son malas en todos los ámbitos.

El asunto es que la respuesta se me convirtió en un post que publiqué como Nota de Facebook que ahora transformo en un post de Blog.

Yo conozco gente con plata, gente con más plata y gente con menos plata. Conozco gente con oportunidades, gente con más oportunidades y gente con menos oportunidades. Conozco gente con plata que ayuda a los que no tienen plata, y conozco gente con menos plata que ni se preocupan por el vecino y que, por el contrario, le lanzan los pañales cagaos al techo. Literalme
nte y en sentido figurado.

Conozco gente con plata que son esclavos del 15 y último y que no "ayudan" porque no pueden ni les da tiempo, ya que su vida entera se centra en sobrevivir y cazar oportunidades. Pero resulta que también conozco gente a las que se les presentan numerosas oportunidades y las dejan perder, y también conozco gente con muy pocas oportunidades en la vida, y que cuando logran atrapar una, le sacan el mayor provecho posible.

Lo que quiero decir es que la vida es tan compleja que limitarse a señalar a alguien como culpable de tu desgracia, solo porque es rico es sumamente simplista y absurdo.

Yo viví 7 años en Sarría y 15 años en La Vega. Sobreviví durante mi adolescencia a esos entornos, tengo amigos que terminaron siendo malandros, y también terminaron muertos. Tengo amigos que terminaron muertos a manos de amigos que se metieron a malandros. Sobreviví a la crisis post-viernes negro, sobreviví con el poco dinero que me daba mi Madre con bastante esfuerzo pero que solo me alcanzaba para el pasaje para ir al Liceo Luis Razzetti y de vaina. Sobreviví, y otros que crecieron conmigo no, aún cuando vivimos la misma realidad. Mi propio hermano menor se quedó en el camino y está actualmente preso. Es muy triste y muy molesto que venga cualquier fulano hoy a señalarme y a insinuar que yo, que tengo más deudas que dinero en mi cuenta corriente, soy culpable de que el rancho que construyó en un terreno riesgoso se le cayó en las últimas lluvias, o de los 40 años de puntofijismo, o de la discriminación indígena. Es absurdo que me señales cuando yo me se esos cuentos porque los protagonicé... pero sobreviví.

La pregunta entonces no es "¿por qué los ricos no ayudan a sus hermanos?", la pregunta en todo caso es ¿por qué el Estado permite, e incluso promueve, construcciones ilegales? ¿Por qué el Estado no ha tomado en cuenta las cientos de propuestas de viviendas económicas que reposan en forma de Tesis de Grado en la Facultad de Arquitectura de la UCV y en la biblioteca de la Cámara de Arquitectos de Venezuela, la mayoría realizada por "ricos"?

Las preguntas son otras, la pregunta es ¿por qué un Padre de familia somete a sus hijos y a su mujer al riesgo de vivir en un sitio que se puede caer en cualquier momento? ¿Por qué ese Padre no le exige al Estado respuestas, y por el contrario grita "así es que se gobierna" cuando el estómago de su chamo está sonándole de hambre? ¿Por qué esa Padre de familia se conforma en algunos casos con el puestico que le consiguieron en un Ministerio, sin beneficios y sin contrato? ¿Es suficiente una Misión Cubana ineficiente para reivindicar 40 o 200 años de lucha? ¿Es suficiente que te metan en una habitación de hotel de la que tarde o temprano vas a salir directo a estrellarte contra la realidad de una promesa no cumplida?

Las preguntas, insisto, son otras, ¿por qué la gente no se ayuda a sí misma y espera que otro le resuelva sus problemas? ¿Por qué dejan escapar las oportunidades? ¿Por qué no las buscan? ¿Por qué no exigen respuestas a aquellos que deberían garantizarles que su desgracia no suceda, o que no se repita? ¿Por qué prefieren seguir viviendo de excusas de hace 40 o 200 años, en lugar de buscar las
soluciones hoy?

¿Lucha de clases? Las únicas clases que yo veo que existen en Venezuela, y desde hace tiempo, son la clase gobernante y la clase gobernada, y "los ricos" son más, o menos malos, en tanto se cuadren con la clase gobernante o no. Por eso Cisneros era ayer un apátrida y hoy es un empresario ejemplar que se beneficia de las expropiaciones a empresas que son competencia de las suyas. Por eso los banqueros son quienes la han estado pasando de lo lindo estos últimos años de revolución. Pregúntenles, desde Escotet para abajo, qué tan fuerte ha sido la "lucha de clases" para ellos con la liquidez que les garantiza los pagos del Estado a los expropiados, por solo mencionar lo más obvio.

Marx dice que la "lucha de clases" es algo inevitable, lo que Marx no dice en ningún lado (salvo en el panfleto coyuntural del Manifiesto del Partido Comunista, y si no es así, corríjanme) es que la lucha de clases es una guerra. La "lucha de clases", desde el punto de vista estrictamente apegado a lo que escribió Marx es una dinámica dialéctica: Tesis - Antítesis - Síntesis. No es un cambio de gente, es un cambio de sistemas. El cómo, en todo caso, lo determinamos nosotros. O como ocurre en este tipo de revoluciones como la que vivimos en Venezuela, lo determina la Clase Gobernante.

Así que no le llames "lucha de clases" al afán de querer descargar tus frustraciones sobre los demás impulsado por el verbo encendido de un profeta del rencor. No le llames "lucha de clases" al acto de aplastar a medio país solo porque no está de acuerdo con la visión de país que la otra mitad apoya y que unos pocos pretenden imponer. No conviertas tu "lucha de clases" en el motivo de inicio de una nueva lucha de clases que quiera acabar con las injusticias que tu "lucha de clases" está creando. No hagas de la "lucha de clases" una excusa para activar una venganza que a lo mejor ni te pertenece.

Yo si olvido al año viejo III: 2010, un año que si quiero recordar

2010 al final no fue un mal año. Empezamos el año bien y terminó mejor. Quizás no se haya manifestado en todos los ámbitos, pero hay que ver que en algunos puntos ha sido un salto cuántico.

Veamos:

En el amor: No he tenido problemas en este aspecto, y esa parece ser la clave de que el mundo no se me venga encima a pesar de que que se cae todo a mi alrededor. Mi esposa, mi hija y yo vivimos en armonía. Lamentablemente no puedo decir lo mismo de la familia de mi esposa o de mi familia, así que uno de mis deseos para este 2011 es, sin duda, que nuestras familias consigan el camino del amor de nuevo para que las cosas empiecen a marchar mejor en aquel lado.

En lo profesional: No me he graduado, y debo hacerlo, pero no puedo quejarme de como se venido desarrollando mi carrera y mi perfil profesional durante este año. Pasé de ser Director Creativo en SinCable.TV a ser Gerente de Contenidos y Redes Sociales en Equilibrio.Net, con un pequeño período en los contenidos móviles de la mano de WAU. Sigo desempeñándome en lo digital y allí seguiré. El 2010 también me dejó una columna en Reporte360.com y trabajos en algunas revistas impresas. Ponencias sobre lo digital e invitaciones a foros. En verdad ha sido bueno. Mi deseo para 2011 es que todo eso se traduzca en mayor estabilidad económica para mi y mi familia, y que pueda graduarme finalmente.

En la salud: Ando con un ojo a media máquina y algunos avisos que indican que las cosas no están del todo bien. Prometo prestarle mayor atención a este asunto en 2011.

Sobre ser Papá: Génesis entró a su 1º grado. Salió del preescolar por la puerta grande. La transición no ha sido fácil, sus nuevos compañeros de clases parecen ser egresados de un reformatorio y no de un preescolar, pero eso no se vio reflejado en su boleta. A pesar de ese entorno nada favorable, Génesis logró meterse a sus maestras en el bolsillo gracias a su inteligencia y a su capacidad de aprendizaje. Estoy muy orgulloso de mi hija. Ya me pidió que le abriera un perfil en Facebook, le dije que en lo que leyera fluidamente se lo abría, así que empezarán a saber más de ella y desde sus propios dedos.

Lo digital: Un año que habría sido de crecimiento sostenido y de gran desarrollo como nación digitalizada, se ha visto empañado por un gobierno obtuso y con poca visión de futuro. Los controles sobre Internet y el perfil de troll que han desarrollado los seguidores del Presidente en Internet, han resultado en una especie de limbo donde la confrontación de la vida real se ha traspolado a lo digital. Más de una vez comenté el daño terrible que personajes como Alberto Ravell o Mario Silva le han hecho a Twitter. Y para rematar, han metido en el mismo saco de la regulación de Radio y TV a Internet, un paso absurdo que solo se explica al ver el "debate" que hubo en la Asamblea Nacional sobre el tema. Mi deseo para 2011 es que permita que las voces que sí sabemos del asunto se cuelen en los círculos de poder y finalmente nos encaminemos al crecimiento definitivo de Venezuela en el tema de Internet.

Lo político: 2010 no fue un año fácil, y 2011 pinta ser aún más difícil. Nos toca ponernos creativos y no descuidar la lucha por lograr el país que todos queremos, y no ser piedras en el zapato de gente que se quiere construir un país a imagen y semejanza de un militar presidente megalomaniaco.

No nos queda otra que mejorar en 2011, como personas y como nación. Mi deseo más grande es que podamos encontrar juntos el camino a un país donde todos seamos importantes, donde nuestras contradicciones se conviertan en oportunidades de encuentros y consensos, y dejar atrás el país dividido y hostil que somos ahora.

¡Feliz año nuevo 2011 para todos!

Amanecer de Fuego

Fue una noche fría, húmeda y tormentosa. La oscuridad se iluminaba por los rayos que caían en intérvalos casi perfectamente definidos, quién sabe por qué o quién.

Seguramente los truenos ocultaron los gemidos aullantes de las criaturas nocturnas. Más de una desgracia, más de un lamento.

Y así, fue como el amanecer se coronó en un tono naranja parecido al fuego, y descubrimos que Caracas amaneció en un guión de Robert Rodríguez.

¿Cuáles son unos buenos libros para comenzar una biblioteca?

El Principito, edición de lujo.
Cualquiera del Gabo.
El Quijote.
Cuentos de Poe
Cuentos Grotescos de Pocaterra.
Algún cuento infantil
Alguna novela de autora femenina.
Los libros que heredaste de tus padres y/o los prestados que nunca devolviste. Yo tengo de ambos.

¿Quieres preguntar? ¡Pregunta pués...!

Tema oficial de Piel y Alma: Calma pueblo de Calle 13

Este estribillo se parece tanto a lo que está escrito allá arriba en el header del Blog:

"Ahora quítate el traje, falda y camiseta. Despójate de prendas, marcas, etiquetas. Pa’ cambiar el mundo desnuda tu coraje. La honestidad no tiene ropa ni maquillaje"

Calle 13 - Calma Pueblo from PACOAGUAYO on Vimeo.

Eeeh, eeeh, aaah... Desorden estuvo en la Calle

Obertura DP (OSMC)

Hay una diferencia grande entre hacer música para hacerse rico y hacerla por el amor a la música en sí. Aunque soy de los que cree que música siempre es música e implica un proceso creativo, sea mala o buena, sea popular o no. Pero, por ejemplo, es notable que hay una gran distancia cuando comparamos a la Fania All Stars con Salsa Kids, o a Los Beatles con las Spice Girls.

Aunque la mayoría de los grupos son consumidos por la Industria Cultural, es el nacimiento lo que los marca, y lo que en definitiva hace que aún hoy en día recordemos a Héctor Lavoe o a Bob Marley, a Celia Cruz o a Janis Joplin, a la Dimensión Latina o a Sentimiento Muerto; y que los hayamos convertido en íconos, referencias y leyendas de nuestra cultura pop, local y mundial.

Que los Rolling Stones aún estén rodando por ahí en conciertos, cuando ya todos sus integrantes deberían estar retirados en asilos, es producto de la honestidad genética de su música. Eso ocurre con Desorden Público. Luego de 25 años de carrera, los desordenados siguen brindando a sus seguidores un concierto tan lleno de energía como el que le regalaron a Caracas en Sabana Grande el pasado miércoles 28 de julio, con la excusa de celebrar el cumpleaños número 443 de nuestra mal querida ciudad, y acompañados lujosamente de la Orquesta Sinfónica Municipal de Caracas. ¿Mejor? ¡Imposible!

Los Esqueletos

Salí de mi oficina directo a Sabana Grande, previamente fui aplastado y restregado en el Metro, pero todo valió la pena. Iba con toda la intención de escuchar y bailar Ska, género que conocí gracias a ellos, y de disfrutar mi concierto como hasta ahora he disfrutado cada una de las presentaciones de Desorden en diversos escenarios de Caracas. Mientras iba en el Metro recordaba el lanzamiento que hicieron en La Estancia de su último álbum, Estrellas del Caos, y de como ese día conversé con una amiga sobre su asombro al caer en cuenta que apenas tendría unos cinco años de edad cuando aquellos tres panas seguidores del Ska británico y jamaiquino, del new wave y del punk, decidieron formar una banda para tocar ellos mismos la música que colocaban en su miniteca Aseo Urbano.

Lo demás es historia conocida: El origen del nombre, las grabaciones piratas en cassettes que rodaron en los inicios, el "spia" que adornaba las paredes de la ciudad anunciando el nuevo concierto en "Mata de Coco". Y recordé que en aquella época yo también era un niño de apenas siete años.

A los siete años llegué a La Vega para vivir con mis padres luego de haber pasado los primeros años de mi vida viviendo con mi abuela en Sarría. A Desorden Público lo conocí gracias al grupo de amigos con los cuales experimenté mi primera etapa de socialización en mi nueva zona. Extrañamente, estos chicos de barrio escuchaban a Desorden y a Sentimiento Muerto, y marcaron esa primera etapa de mi vida.

Cuando comencé el liceo, la Salsa y el Merengue musicalizaron el soundtrack de mi paso por las aulas de la Unidad Eduicativa Bermúdez. Por aquello del gregarismo, me alejé de esos primeros ritmos extraños que escuchaba al llegar al barrio y comencé a cultivar el gusto por los ritmos latinos que, entre otras cosas, permitían el "levante" (hoy se le dice "cuadre) en uno que otro matiné.

Sin embargo, nuevamente Desorden Público hizo temblar la tierra y mis gustos musicales para lograr reconciliarme con el Ska, el Rock y estos ritmos que no estaban permitidos en mi círculo de amigos de liceo, y esta vez duró para siempre.

Es que la fusión perfecta entre el Ska y la música latina que logra el grupo en su tercer disco Canto popular de la vida y muerte, hace que el más salsero de los salseros se mueva a un ritmo que le suena conocido, sin saber por qué.

Canto popular de la vida y muerte

Recuerdo en un concierto que ofrecieron gratis (como ya es costumbre últimamente), como un malandro de la vieja escuela que estaba en el público, tal vez por accidente, reconoció a Ray Barreto en el coro "Ee ee a, desorden ta’ en la calle" de la canción Combate, y fue evidente su emoción y elocuente la forma como su rostro (ese tipo de rostro bronceado por el acohol) reflejó que aquello, a pesar de serle nuevo, le era familiar. Son el tipo de cosas que logra hoy en día Desorden Público.

Cuando me llegó la edad de poder ir a un concierto solo, no me perdí casi ninguno en donde aparecieran ellos anunciados. La Carlota, el Hotel Eurobuilding, el Poliedro de Caracas, la plaza del rectorado de la UCV, La Estancia, en todos y cada uno de ellos, solo o acompañado, los acordes zig zagueantes de la guitarra de Antonio, con su baile Ska particular, el ritmo entrecortado de la batería de Dan-Lee, los sonidos latinos del teclado de Emigdio y de las percusiones de "Oscarello", la fusión ska-latina de los metales de "Kiko", "Cheo" y Enzo, la voz de Horacio y la presencia escénica del bajo de "Caplís", sirvieron de fondo musical en muchas escenas particulares de mi vida.

Hoy, con "Magú" sustituyendo magistralmente la guitarra de Antonio, con Francisco "Coco" Díaz (traído de los recuerdos de lo que fue la excelente banda El Pacto) en los teclados en lugar de Emigdio, con los metales de Hernán, Igor y José, con el peso de la muerte de César (a quién dedicaron el tema El Tren de la Vida), y con 25 años de carrera sólida, Desorden Público se da el lujo de montar a los hijos de sus integrantes en el escenario para hacer los coros de "Espiritual", haciéndome recordar a mi hija, quién desde pequeña salta de alegría al ritmo de "Gorilón" o del "Hardcore Mambo". Garantizando toda una nueva generación de fanáticos que apenas están empezando a crecer, augurando 25 años más de rueda, al mejor estilo de los Stones, o de Aerosmith, o de unos que le son más cercanos, The Skatalites.

Y es que, aún cuando yo mismo llegue a los 80 años, y los desordenados estén rayando los 90, si siguen montándose en un escenario, y tocan Valle de Balas, este servidor no dudará un segundo en hacer crujir sus huesos brincando en la olla. Así será.

Valle de balas

Cine venezolano: Hermano

Me enteré casi por casualidad, de esas casualidades que solo Twitter te proporciona, que iba a haber una proyección de la película Hermano en la plaza Miranda del Millenium Mall. Enseguida acomodé la agenda para tratar de estar puntual, convencer a mi esposa e hija de acompañarme y lanzarme al asunto.

También por esas casualidades que solo Twitter te proporciona, el pana Luis Carlos decidió ir al mismo sitio a ver la misma película, para cubrir una pauta que debió ser en el preestreno para la prensa.

Luego de "calarnos" un video institucional-cuasi-religioso del Caracas Fútbol Club (y eso que yo le voy a los rojos, ¡pero son vainas!) que nos hizo dudar por momentos si en realidad la proyección se daría, finalmente la película empezó a proyectarse a las 8:00 p.m.

Creo que ninguno de mis acompañantes se esperaba lo que vimos.

Desde el comienzo, el guión te advierte que la cosa no va ser fácil, pero te atrapa, te lleva y te trae sin ningún tipo de remordimiento. Te da cuatro coñazos, te hace reir, regresa para darte dos coñazos más y luego se marcha sin pedir disculpas.

El fútbol es la excusa para contar una historia que ya conocemos. Y es que lo original en Hermano no está en el argumento, sino en la trama. Ciertamente, tal como dice Arnaldo Espinoza en la reseña que escribió para Código Venezuela, hay un par de historias paralelas que no terminan de contarse, pero la historia que es, la principal, permite re-descubrir-te en la dicotomía amor-violencia en la que vivimos todos en esta hostil ciudad rodeada de ruralismo y supervivencia.

El background de la película no podía ser mejor ni más oportuno: una película que habla de fútbol en medio de un Mundial, y una pieza de cine venezolano recién galardonada con sendos premios internacionales. La cancha estaba preparada pués.

Dos hermanos que juegan muy bien al fútbol sueñan con ganar el torneo donde representan a su barrio y así lograr un boleto de entrada para el Caracas Fútbol Club, lo cual sin duda resolvería muchas de las carencias típicas de la clase pobre de nuestros barrios. Desde allí, lo que se cuenta alrededor de este argumento inicial te lleva a descubrir cosas, como por ejemplo que nadie es totalmente bueno o malo, que las calles son de concreto y por lo tanto son duras, que muchas veces las oportunidades, aunque se presenten, no se pueden atajar. El tren pasa, pero algo nos detiene. Inevitablemente tuve que establecer paralelismos entre la historia de la pantalla, y la mía propia con mi hermano Piar.

Injusta y esperanzadora a la vez. Hermano viene a llenar un vacío que el cine venezolano aún no atina a descubrir. El de la ausencia del cómo contar una historia. En dos platos, el de la falta de buenos guiones.

Siempre que acudo a alguna cita con cualquier película venezolana, recuerdo una charla en la que estuve escuchando a Fernando Venturini, quién criticaba duramente la calidad actoral del cine nacional: "Es que los actores de cine son los mismos de televisión, y entonces se traen esos vicios a la gran pantalla". Hermano resuelve este problema trayendo talento desconocido, algunas caras del teatro no comercial y actores consagrados, aunque no sobreexpuestos.

Los aspectos técnicos son impecables. La fotografía es excelente, los planos de la cámara en las escenas de los juegos de fútbol son excepcionalmente descriptivos, y a la vez limitan a señalar exclusivamente lo que el director quiso mostrar en la escena. No en balde Hermano se trajo los premios que se trajo.

Al finalizar la proyección, con el llanto a flor de piel, Saiyed, Génesis, Luis Carlos y yo dijimos poco, aunque expresamos mucho. Solo dos frases conclusivas atinamos a decir. Antes de salir le dije a LC: "esto es lo que le hace falta al cine venezolano, un buen guión", y él, rato luego me hizo una pregunta afirmativa: "Parece que tenemos nuestra propia Ciudad de Dios, ¿no?". Ambos estuvimos de acuerdo con lo que el otro dijo, mientras tanto, Saiyed no se interesó mucho en ocultar las lágrimas, LC prefirió despedirse para ir a llorar al carro.

Me gustaría ver las salas de cine abarrotadas. Me gustaría que Marcel Rasquín dirigiera otras películas de igual, o mejor calidad. Me gustaría ver de nuevo a Eliú Armas y a Fernando Moreno actuando en otros filmes. Me gustaría que fueras a ver Hermano y escribieras tu propia reseña, porque me gustaría leerla.

A veces no podemos desligarnos de nuestra realidad, pero sí podemos mostrarla de forma distinta. Solo hay que cambiar el punto de vista. Emplazar la cámara en otro eje.

Las frases:
"¿Tú crees que eres el único al que le han matado un ser querido?"
"La vida siempre nos caerá a goles, por eso hay que pensar que el juego siempre está cero a cero"

Apuntes sobre Filosofía de la Comunicación

Entre los años 2007 y 2008 tuve la oportunidad de cursar una materia optativa llamada "Filsofía y Comunicación". Dicha materia era dictada por David de los Reyes, eminente filósofo y catedrático venezolano y ucevista.

La oportunidad fue valiosa puesto que tuve la dicha de recibir algunas visiones sobre algunos pensadores que ya había visto a lo largo de la carrera, pero con la lucidez de reencontrarme con ellos ya al final de la misma. En retrospectiva, veo con curiosidad que el tema político fue recurrente. Eran tiempos de autocuestionamientos.

Hoy quiero compartir esas cuartillas que, en modo de evaluación, asignaba David de los Reyes luego de cada clase. Los personajes son variopintos, y los textos que analizamos fueron representativos con el tema de la Comunicación. Aquí les dejo la lista de ensayos:

I. Aristóteles: Metralla de Palabras

II. Platón: El comunicador, intérprete del entorno

III. Thomas Hobbes: Lenguaje, civilización, incomunicación y caos

IV. Jean Jacques Rousseau: Lenguaje, pasión y política

V. Sebastián Serrano: Política gestual

VI. Marshall Mc Luhan: Comprendiendo a Mc Luhan

VII. Jürgen Habermas: Habermas y su utopía


Espero que les agrade,. Dejen sus comentarios, no sean pichirres.

Apuntes sobre Filosofía de la Comunicación V: Habermas y su utopía

Siempre creí que la mayor (y hermosa) de las utopías sociales se hallaba en Marx, hasta que me topé con Habermas.

Habermas, describe una sociedad perfectamente estructurada por el diálogo, la deliberación y el discurso, y muestra un panorama que en muchos casos se asemeja con el contexto socio político actual que se vive en Venezuela.

Lo curioso de esto es que en algunos casos, la sociedad “quintarrepublicana” se asemeja mucho más con sociedad gobernada por la Acción Comunicativa de Habermas, que con la misma Sociedad Socialista de Marx. Tal vez lo que quiere decir esto es que la vía para llegar a Marx es Habermas, curioso, realmente curioso.

Lo bueno en todo esto es la evidente buena intención de conseguir una sociedad políticamente perfecta a través de la comunicación, lo que deja muy bien parada a esta corriente humanista que a veces es mal vista por sus hermanas (o más bien sus tías abuelas), la sociología y la filosofía. De hecho, hay muchas cosas que son posibles en la descripción habermasiana de la sociedad perfecta: El pueblo ejerce su deliberación a través del voto, mediado siempre por los medios de comunicación, el discurso es el catalizador de la racionalidad en la sociedad, los medios se regulan dentro del marco de la ética de la deliberación política, pero siempre hay un ente regulador primigenio que decide los parámetros bajo los cuales se da toda esa ética comunicacional y política, y estos son los que detentan el poder. Es entonces cuando aparece lo malo.

Y es que en definitiva cualquier teorización de la sociedad que pretenda una solución absoluta de las contradicciones humanas, termina siendo una base filosófica para cualquier sistema autoritario, sea este de izquierda o de derecha. La única forma de acabar con la contradicción es imponiendo criterios, y cualquier disidencia es considerada una falta a la verdadera sociedad perfecta.

Habermas no habla de aquellos sectores que no poseen acceso a los medios de comunicación, no habla de aquellos sectores que no tienen acceso a una educación que les permita deliberar en los términos que exige la deliberación en sí misma, peor aún, la deliberación en Habermas oscila siempre en el acuerdo, sin mencionar el rencor que puede producir la exclusión consecuente de tal acuerdo.

Cuando esto sucede, la ejecución de la teoría se traduce en desviaciones y aberraciones iguales e incluso peores que las que se pretenden solucionar. Y vaya que lo podemos ver en nuestro día a día.

Vemos como el Gobierno venezolano mantiene un especial interés en todo lo que concierne a las comunicaciones dentro del territorio, extendiendo sus regulaciones a todo el aparato mediático: televisión, radio, prensa, publicidad, telecomunicaciones, Internet. Vemos como los medios masivos, en especial la televisión, ejercen su poder sobre la política y sobre la sociedad en general. Podemos citar un ejemplo claro de la mediatización de la política en el movimiento estudiantil, el cual se pintó en su momento como algo novedoso cuando en realidad no era nada y que se centraba en unas cuantas caras que ejercían, no solo la dirigencia política estudiantil, sino la capacidad del accionar mediático.

Realmente la gran solución a las contradicciones del ser humano está en aceptar que la humanidad es contradictoria y que es sus contradicciones donde radica el motor que acciona su movimiento y su desarrollo. Entonces, y solo entonces, seremos una sociedad perfectamente imperfecta.

Apuntes sobre Filosofía de la Comunicación VI: Comprendiendo a MC Luhan

Una vez, no hace mucho, me topé con una entrevista que le hicieran en el diario El Nacional al ilustre pensador venezolano y estudioso de la comunicación Antonio Pasquali. En la entrevista, Pasquali fue interrogado por el periodista acerca de su postura de antaño respecto a MC Luhan, siendo la respuesta del entrevistado una afirmación dónde visiblemente confesaba haber cometido un error frente a este otro pensador de la comunicación moderna: “hay que volver a leer a MC Luhan”.

Poco tiempo después, en una clase de Filosofía, recibí - ya como una tarea- la petición de releer al autor de conceptos tan actuales como el de la Aldea Global.

El Medio es el mensaje es una frase recogida del ensayo titulado “Comprendiendo los Medios”, pero que en inglés realizaba un juego de palabras entre "mensaje" (message) y "masaje" (massage): "message is a massage". Releer a MC Luhan comienza por darle la vuelta al sentido de la frase en cuestión.: el medio no es el mensaje, es un masaje.

Entonces, y solo entonces, las afirmaciones de Marshall MC Luhan adoptan un enorme sentido que nunca antes se había vislumbrado, a no ser por los llamados de atención de otros estudiosos que advertían sobre el respecto.

Quizás la adopción de MC Luhan por parte de la Publicidad y de los mismos medios como tal, fue punto de apoyo para que los comunicólogos no lo tomaran en serio, o en el peor de los casos, lo atacaran ferozmente como el propio Pasquali en su libro “Comprendiendo la Comunicación”.

Es entonces dónde, salvando las distancias que el pensamiento crítico coloca entre ambos autores, que puede establecerse un paralelismo casi aliviante entre Pasquali y MC Luhan, algo escandalizante en otrora.

Y es que el empeño que encontramos en el comunicólogo venezolano de diferenciar lo que es comunicación de la simple transmisión de información, se completa con esta afirmación MC Luhaniana de que en los medios de comunicación, poco importa el contenido del mensaje, igualando la película pornográfica con el cuento de Disney, porque al fin y al cabo, no es lo que se dice, sino cómo se dice. Y en el Cómo es donde precisamente los medios se han vuelto unos expertos, impulsados por la Industria Cultural, ampliamente descrita y criticada por Adorno y Horckeimer, pensadores de la escuela de Frankfurt, cuyos postulados también se reconciliarían entonces con lo dicho por MC Luhan.

Sin embargo, queda aún un elemento, ya mencionado en este texto, y este es la ausencia de crítica en los postulados de MC Luhan. Es MC Luhan un simple descriptor de la naturaleza de los medios, sin aplicarle ningún tipo de adjetivo, se limita a señalar las potencialidades alienantes del medio, extensión artificial de las capacidades del hombre y transformador del mensaje. Pero nunca dice que esto sea malo. Simplemente es.

Pero no cabe duda que, ahora comprendiendo a MC Luhan, podemos retomar el camino y añadir nosotros el tono crítico a sus postulados.

Personalmente asumiré como propia, la petición de Pasquali: Leamos de nuevo a MC Luhan, al parecer y después de todo, como que si tiene cosas interesantes qué decir.

Apuntes de Filosofía de la Comunicación V: Serrano. Política gestual

El cuerpo humano destila comunicación por los poros. Cada uno de nuestros músculos contribuye en la emisión de mensajes. Muchas veces el lenguaje verbal resulta incompleto sin un buen acompañamiento de gestualidad. Como una canción a capella, el lenguaje estrictamente verbal puede sonar bien, pero le falta algo.

La política resulta particularmente sensible al juego de la gestualidad. En un universo de naturaleza engañosa, donde generalmente los discursos no son sinceros, la gestualidad llega a jugar un papel primordial a la hora de descifrar la verdadera intención del mensaje de nuestros políticos, criollos y no tanto.

Son muchos los capítulos de la historia política del país en los que el lenguaje gestual ha sido el protagonista. En muchos de ellos, los gestos han ido en contraposición a lo que el político dice verbalmente, aunque resulte difícil de descifrar. Sebastián Serrano, en su libro “El regalo de la comunicación” indica que “los signos no verbales resultan un tanto difusos, indefinidos y poco explícitos, debido a que constituyen el lenguaje de nuestros delicados, elusivos y con frecuencia extremadamente complejos sentimientos”.

Recuerdo de manera muy clara el primer evento electoral al que mis sentidos acudieron con particular lucidez. Eran las elecciones presidenciales del año 1983. Los candidatos eran el Dr. Rafael Caldera y el Dr. Jaime Lusinchi. En el episodio al que me refiero me encuentro frente al televisor con mi abuela viendo el discurso de Caldera reconociendo el triunfo de Lusinchi, recuerdo a mi abuela burlándose de la cara de Caldera admitiendo su derrota.

Otro episodio que recuerdo con mayor claridad es el discurso de Carlos Andrés Pérez en cadena nacional durante el intento de golpe del 4F. Pérez estaba escoltado por su entonces Ministro de Defensa, y ninguno de los dos tenía cara de valentía precisamente. De hecho, resultaba particularmente extraño escuchar al entonces Presidente llamando a la calma y afirmando que “todo estaba bajo control”, con una cara que a leguas reflejaba miedo e incertidumbre.

Más en nuestros días, vemos como la gestualidad ha obtenido mayor importancia con un gobierno que apela a cada momento a los símbolos para comunicarse con el pueblo: Una mano que golpea la otra, un sonoro pitazo que despide funcionarios públicos, gestos de triunfalismo inocultables en cada proceso electoral.

El Presidente Chávez es un maestro de la gestualidad. En sus discursos mantiene un contacto con la audiencia basado no solo en su verbo, sino también en sus gestos, en sus movimientos. La gente se identifica llegando algunos a imitarlo para trasmitir el mismo mensaje.

Serrano afirma también que “el impacto de un discurso está más relacionado con cómo se pronuncia que con qué se dice”. Y últimamente hemos comprobado de cerca esta afirmación.

Resultó bastante significativo el famoso “carómetro” al que hizo referencia el, ahora diputado disidente, Ismael García para indicar en tono burlón que los resultados comiciales del Referéndum a la Reforma Constitucional no estaban siendo favorables al gobierno. Y es que la rueda de prensa que dio el comando de campaña fue una verdadera sinfonía de gestos, donde más que nunca se veía como el verbo puede en algunos casos distar de manera casi total con la comunicación gestual.

Particularmente este tema de la comunicación gestual resulta inherente a la estructura comunicacional del gobierno actual, si no, recordemos la cara del Ex –ministro Pedro Carreño cuando una periodista le puso en descubierto su doble discurso al hablar de socialismo vistiendo ropa de diseñador.

Pareciera ser una premisa de este gobierno el dicho que reza “no hagas caso a lo que digo, sino a lo que hago”.