Mezcla playa, comida y curda, piscina, habitaciones dobles y/o matrimoniales y muchas feromonas en un solo sitio y ¿que resultado te da?:
COVECOS.
No se a quién se le ocurrió la brillante idea, pero más de la mitad de los asistentes a el evento de la Conferencia Venezolana de Comunicación Social van en plan de paveo, de buscar novi@s o de fornicar con los que ya tienen, todo bajo un manto académico ideal para engañar a Papá y Mamá que a fin de cuentas son los que financian el curso. Todo esto estaría bien si tal situación no se viera reflejada en la calidad de las conferencias que se dictan en el marco de este evento.

La "4ta temporada" de COVECOS mantuvo su sede en la Isla de Margarita. El Hotel Portofino y su plan "todo incluido" enmarcaron la semana del 14 al 18 de mayo pasado en las que estuvo instalado el congreso.
El tema principal fue "Lo Audiovisual", y curiosamente (ahora lo veo con más claridad), el listado de conferencias fue un secreto hasta el final, demostrando que el contenido no era lo importante.
La organización estuvo perfecta hasta el primer día del evento. La asignación de habitaciones fue un completo bochinche, los organizadores dieron muestra del peor manejo de grupo que haya visto en mi vida. Tal vez el hotel tuvo cierto grado de responsabilidad en el asunto, sin embargo, para ser el cuarto año del evento, resulta imperdonable no haber previsto y planificado esta primera etapa. A lo mejor fue por eso que el primer día solo se destinó para labores de registro.
Los asistentes fueron en su mayoría, estudiantes de Comunicación Social de diferentes zonas del país y diversas Universidades, aunque la UCV tuvo muy poca representación: solo dos estudiantes de la magna casa de estudios asistimos al evento. Los ponentes llevaron sus mejores esfuerzos por agradar con sus temas a la audiencia, pero el problema es que los temas en sí carecieron de verdadero valor académico, con algunas excepciones que comentaré en este texto.
El primer día de conferencias fue inaugurado por el Profesor
Luesmil Castor de República Dominicana, quién abrió las ponencias del salón Montecarlo donde este servidor fue asignado. Al entrar al auditorio, noté que los estudiantes se pasaban de mano en mano unos recortes de revistas con anuncios publicitarios de perfumes, y licor en su mayoría. El ponente, esperaba de espaldas a la pantalla donde se proyectaba una lámina que rezaba
"La información oculta en la Publicidad", título lo suficientemente explícito como para que mi ceja derecha se arquera. Así fue como se comenzó a desarrollar una suerte de inquisición contra las imágenes y textos que adornaban los anuncios, en una discusión totalmente carente de sentido y racionalidad. Una voz se alzó en contra de tal barbaridad apelando a la condición humana del libre albedrío, condición suficiente para que cada quién consuma y asuma posturas frente a este tipo de publicidad. Voz que fue callada con el calificatico de "inmadura" de parte del profesor Castor. Este servidor no soportó tal muestra de intolerancia y tuvo que intervenir enfrentando al ponente y colocándolo al descubierto como lo que en realidad era: Un pacato moralista que realmente era el único que estaba dando muestras de inmadurez. Previas disculpas del profesor y de los alumnos dominicanos que lo acompañaron, culminó la ponencia sin siquiera haber pasado de diapositiva, sin embargo, se pudo colar el título de la siguiente que sugería algún tema relacionado con Freud... por allí iba la cuestión.
La segunda conferencia fue realizada por la profesora
Guadalupe Sánchez, titulada
"Telenovelas: Representación de sueños". La profesora Sánchez de la Universidad del Zulia trajo un video que reseñaba las diferentes producciones dramáticas transmitidas por las televisoras públicas a lo largo de 50 años. Prefiero no calificar esta ponencia, solo puedo decir que me dio suficiente sueño como para no entrar a la siguiente e irme a mi habitación a dormir.
En la tarde comenzó el Taller paralelo en el que, afortunadamente, me inscribí.
Mauricio Liberatoscioli, director de la sala
Margot Benacerraf del
Ateneo de Caracas y profesor de la UCV, dictó el taller
"100 años de cine venezolano", en el que durante las tres tardes que transcurrió el evento, nos llevó por la historia del cine proyectado en las pantallas nacionales desde el 28 de Enero de 1897, con la película
"Muchachos bañándose en el Lago de Maracaibo" proyectada en el teatro Baralt del Zuia, hasta el cine de protesta social típico de los años 80, representado en la película "Soy un delincuente". Realmente este taller salvó mi inversión en el congreso.
La segunda mañana no estuvo mucho más interesante que la primera, y en una suerte de vitrina promocional en vivo, desfilaron los organizadores de varios festivales de cine, entre ellos el
VIART, quienes entretuvieron al auditorio proyectando algunos cortos participantes que resultaron simpáticos.
Esa mañana la cerró el cineasta
Diego Rísquez, quién tuvo la intención de hablar de la nueva ley de cine y de un fondo para la promoción de la producción cinematográfica llamado FONPROCINE, pero que terminó obligado a hablar de los trasbastidores de sus películas
"Manuela" y
"Miranda".
En la tercera y última mañana el panorama mejoró con las dos exposiciones de mayor calidad que me tocó ver en este congreso.
Juan Bacaro, realizador de videos, nos habló de la historia de los videos musicales, desde la proyección en Paris de música acompañada por diapositivas hacia el año 1870, hasta las grandes producciones contemporáneas, con MTV de por medio. Aprendimos con Bacaro que los videoclips pueden ser metafóricos o argumentativos, y que es principal eje de la producción de estas piezas, el guión. Bacaro llevó como apoyo audiovisual un video que podemos conseguir en varios extractos en YouTube, y que habla justamente de la historia de los videoclips. Lo pueden ver
aquí. Fernando Venturini, cineasta venezolano lo siguió en orden. Venturini trajo consigo una especie de recetario para realizar una producción cinematográfica con calidad de exportación. Señaló lo que, para él, son los estándares "hollywoodenses" para la realización de películas:
- Definición del género
- Actuación Naturalista
- Guión de calidad literaria, punto en el cual hizo especial énfasis
- Equipo Técnico especializado
- Puesta en escena
- Sentido del gusto popular
Venturini soltó varias frases filosas en su discurso. Criticó la calidad actoral venezolana a la que tildó de "exagerada, anti natural y sobre actuada", afirmó que el cine venezolano es visto por mucha gente, y que los venezolanos que no ven cine son "sifrinos a los que no les gusta verse reflejados como lo que son".
La conclusión, ya con ambos ponentes en el presidium, fue que en Venezuela existe un grave problema de creación de guiones, y que en efecto, es el guión la pieza fundamental para una producción audiovisual de calidad, sea cine o video.
Lamentablemente me perdí las conferencias de Horacio Blanco y Carlos Sicilia, las cuales fueron realizadas mientras yo estaba en el taller de cine. Supongo que fueron buenas.
El congreso terminó, como era de esperarse, en las instalaciones de la discoteca "Kamy Beach", suerte de paraíso rumbero que mueve las noches en la isla actualmente. Muy buena la fiesta de despedida, total, a eso fue que vino la mayoría, a rumbear.
Si el próximo año me encuentro cansado y necesito una excusa para irme de vacaciones una semana a Margarita, seguro la excusa tendrá el nombre de "5to COVECOS".