El Mañana es… mañana

Corre el año 20XX. En algún punto de la historia, lo que tenía que pasar ya pasó. Internet es la gran red de redes dónde cada ser humano tiene un perfil, un blog, un espacio y los que tienen inquietudes más específicas, tienen una página personal profesional: artistas, literarios, músicos. Todos están conectados, todos están a un clic de distancia del otro.

Las creaciones intelectuales se comparten por la red sin ningún límite más allá del respeto por lo ajeno. No hay robos de Derecho Intelectual (antiguamente conocido como Propiedad Intelectual), todas las creaciones tienen su licencia Creative Commons, las producciones musicales son subidas a la red al único costo que implica conectarse, que ya a estas alturas, es casi gratis. El acceso a la creación de música, específicamente, se ha reducido a tener un estudio propio en casa con elementos muy sencillos en una habitación acorde para ello. Lo demás es fácil.

Cada cantante cuelga sus canciones en portales como My Space o Facebook, que son los dos gigantes de la Industria Musical On Line.

El proceso es sencillo: El artista graba su demo en su estudio doméstico, cuelga dos o tres canciones en su perfil My Space. El portal, cada semana realiza una revisión de los nuevos talentos, selecciona un grupo escogido, en algunos casos por el número de visitas recibidas, en otros por su calidad musical evaluada por expertos de la música y les financia la grabación de un lote de canciones en un estudio profesional. Estas grabaciones no son consideradas producciones discográficas. Cada canción es individual, queda a discreción del creador crear un concepto unificador en su lote de canciones tal como se hacía con las antiguas producciones discográficas, pero los usuarios, el público, puede bajar las canciones a sus PC’s sin tener que adquirir un lote completo. El costo de las canciones grabadas en estudio profesional es irrisorio, además, las canciones populares (aquellas que el cantante recomienda o las que simplemente son más escuchadas) son puestas a disponibilidad de descarga gratuita. De todas maneras, el costo de las canciones en venta es tan bajo, que casi todas las canciones que se producen en el mundo están disponibles, nadie se niega a comprarlas. El costo de producción de un disco se reduce de esta manera a nada. Las canciones son simples copias digitales del original, que conservan su calidad a menos que el usuario decida manipularla por cuestiones de espacio en disco (cosa también absurda desde que la Fundación Gates-Jobs donó al mundo su nuevo procesador de datos portátil de 1500Tb)

Las disqueras tuvieron que cambiar de ramo. Algunas mantienen bancos de MP3 de canciones clásicas de las cuales aún tienen derechos y los comercializan con poco éxito por Internet, aún mantienen la política absurda de querer vender la “producción discográfica” completa, el último “disco” de Metallica fue lanzado de esta manera y fue un total fracaso. Otras compañías disqueras se fusionaron con My Space y se lanzaron a la nueva visión del negocio, que se reduce a percibir dinero producto del tráfico de usuarios en sus redes y de alguna que otra publicidad de productos que no tienen que ver con Internet. Entre los portales Web se utiliza mucho el intercambio de banners, los dueños de páginas Web saben que su fin último es que los visiten, y si las visitas se entrelazan, la red se fortifica y la cosa es simplemente un negocio redondo. Prácticamente todos están felices.

La mayoría de los gobiernos del mundo, impulsados por una iniciativa de la Fundación Gates-Jobs, hicieron lo que se llamó la “revolución virtual”: Dictaron leyes que prohibían la cesión de los Derechos de autor a terceros, eliminando así el concepto jurídico de Propiedad Intelectual y reconociendo finalmente las licencias Creative Commons como estándar de los nuevos “Derechos Intelectuales” que tienen los creadores sobre sus creaciones. Dictaron leyes que prohibían la publicación de carteleras de popularidad por parte de particulares. Si alguien quería medir el impacto que causó su creación en el público, simplemente hacía comparaciones producto de las estadísticas de su sitio Web o perfil de My Space. Los artistas jamás quisieron competir entre sí, ellos solo querían componer, así que apoyaron totalmente la medida. Y finalmente, declararon el acceso a Internet como estrategia y asunto de Estado, lo que les permitió nacionalizar la red de redes colocando cybers con banda ancha de acceso gratuito e Internet inalámbrico bajo el estándar WiMAX en prácticamente todo el mundo. Solo las personas que tienen acceso privado en casa, pagan una mínima cuota por el servicio que, cabe destacar, se estandarizó también en una sola velocidad de conexión. Los artistas entonces perciben sus ingresos más fuertes con la presentación en vivo de sus creaciones: conciertos, exposiciones, proyecciones de películas. Estas actividades les dan el ingreso suficiente para vivir y financiar su carrera.

No te rías… falta poco para mañana.

Del Under...

Muchos de ustedes saben de mi gusto particular por la cultura underground. Todo lo que es desconocido a las masas me resulta atractivo. La razón es muy simple, generalmente en lo desconocido se encuentra no solo expresiones interesantes y de gran calidad, sino también toda una filosofía que sustenta dichas expresiones.


Esto ocurre en la música, el arte, en las expresiones callejeras, en las comunicaciones en general. El rock, la pintura, el teatro, todas y cada una de ellas albergan nombres anónimos que fungen de pequeños superhéroes en círculos a veces demasiado cerrados. El ojo de los medios masivos es ciego a estas expresiones, no las entiende, y en el mejor de los casos, las transforman y las convierten en paquetes listos para llevar que nada tienen que ver con el sentido original del asunto.


La semana pasada asistí por cuestiones de trabajo (aunque realmente fue una excusa) a la Batalla de los Gallos, evento organizado por Red Bull y que representa el principal núcleo de competencia para la movida Hip Hop underground del mundo de habla hispana. Lo vivido en dicho evento supera con creces muchas de las cosas que a nivel musical he visto en mi vida.


Ese día, más que una batalla de gallos, lo que vi en esa carpa azul montada en Tiuna El Fuerte, fue un movimiento con una energía y fuerza increíble. No solo la carpa montada por Red Bull se llenó hasta el tope, sino que mucha gente se ubicó en las afueras de la misma para observar el evento mediante unas pantallas gigantes que la organización del evento colocó afuera. Esto quiere decir que la Batalla tuvo al menos unos 3mil asistentes.


Talento de sobra en el escenario y en los platos. Creatividad al mil por ciento. Realmente me fui a casa esa noche con una muy buena impresión.


El evento me sirvió a nivel laboral para promocionar a un par de personajes que hemos lanzado con la ayuda de varios diseñadores, uno de ellos bastante conocedor de la movida Hip Hop. Dichos personajes son los MC Pupu y Caca, un par de mojones raperos que surgen con la idea de criticar a los raperos "mojoneados".


MC Pupu y Caca son un par de mojones raperos que surgen con el fin de crear una metáfora de aquellos intérpretes del género Hip Hop que adoptan el género de forma muy estereotipada. Muy al estilo del personaje de South Park, Mr. Hankey (El Sr. Mojón), quién surge como protesta de sus creadores en contra de la celebración estereotipada de la Navidad en Norteamérica, Pupu y Caca llevan el mismo mensaje irónico y polémico, pero al campo de la música, específicamente del género que ya les mencioné.


La canción de MC Pupu y Caca fue grabada por el grupo de Hip Hop III Deberes y con la colaboración de otras agrupaciones como The Dúo y varios MC's pertenecientes al crew Clan Maasai.


Todas estas agrupaciones exhudan talento y ganas de hacer lo que quieren porque les gusta, y no por pegar en la radio o salir en Sábado Sensacional. Simplemente lanzan sus rimas, sus samplers, sus scrachts, sus bailes y sus graffitis por amor a lo que hacen.


MC Pupu y Caca son los personajes con más piso filosófico que hemos lanzado en movidamóvil. No estoy seguro de su éxito y por momentos no me importa, pero se que van a marcar algo, alguna pauta, porque son auténticos. Como la propia movida Hip Hop.


Prometo que voy a investigar más sobre el asunto porque quedé ávido de información. Por los momentos, lo de siempre, comencemos a mirar más allá de lo que los medios nos enseñan. Hay realidades mucho más cercanas a nuestras vidas que pasan desapercibidas solo porque no lo vemos en TV.



A-compleja-2 (Un texto de anti-ayuda)

Existe un límite casi imperceptible entre el fracaso y el éxito. Dicho límite está marcado por un simple estado mental. El fracaso es un problema básico de autoestima que ha provocado el auge de los libros y las conferencias de autoayuda de manos de unas personas que cobran millones por decirte lo que ya deberías saber (y lo sabes) Estoy seguro de que dichos libros y conferencias no sirven de nada. No conozco al primer seguidor de Deepak Chopra o de Conny Méndez que se haya hecho millonario luego de leerlos. Los que lo son, ya lo eran antes de comenzar a leer “Padre Rico, Padre Pobre” o “La culpa es de la Vaca”, o en el peor de los casos, los millonarios son los mismos autores de estos libros que se enriquecen a punta de ventas literarias y de dictar conferencias.


Un estado mental subdesarrollado es el gran problema que tenemos como país, por eso somos una nación acostumbrada a los medios triunfos y a que nos digan lo que tenemos que hacer (cosa que se ha incrementado últimamente) Desde hace un tiempo vivimos anclados en el éxito trasnochado de reinados de belleza de antaño y en jugadores de béisbol que se olvidan de su país y cambian la cara de Bolívar por la de Washington -cuando no la nacionalidad en un mismo combo -, y si logramos éxito en algo, olvídense, pasarán al menos diez años más para volver a lograr “la hazaña” (porque hasta en eso nos ponemos inferiores, nuestros logros son “hazañas”) Y todo gracias al estado de mediocridad mental.

No conforme con esto, sufrimos un grave complejo de inferioridad que se protege tras una especie de superioridad supuesta que no nos permite surgir. En dos platos, nos creemos tan poca cosa, que tenemos que acudir a la arrogancia para poder sentirnos menos inferiores.

Este grave problema trae como consecuencia que no nos desarrollemos en áreas en las que tenemos talento de sobra. Por ejemplo el turismo. Poseemos los más diversos, ricos y atractivos paisajes, las construcciones coloniales más colosales, pero la peor gente. Gente que solo piensa en cómo aprovecharse del ‘care’musiú’ ese que le pidió que lo llevara en su taxi hasta el hotel cinco estrellas donde se aloja, o del tipo ese con pinta de ‘platúo’ que le compra mercancía en su puesto de souvenirs y se la vende dos veces por encima del precio al que lo ofrece normalmente. Y es que nos falta cultura de servicio, porque ¿yo servir a alguien? ¡Si yo tengo petróleo, misses y grandes ligas! ¿Que te pasa?

Pero hay otros casos que asustan. Creo que pocos países como el nuestro cuentan con un apoyo tan paternal para producir cine o para crear música. Los cineastas cuentan con el CNAC (Centro Nacional Autónomo de Cine), los grupos de música Pop & Rock cuentan con fundaciones y festivales como el Nuevas Bandas. Y en todo caso, si no tuvieran ese apoyo (o si el apoyo jodiera más de lo que ayuda, como en efecto muchas veces ocurre), cuentan con la tecnología de hoy en día para propagar su arte. Entonces, ¿Por qué la industria de cine nacional no surge? ¿Por qué existen tantos grupos talentosos que no terminan de salir del garage? Simple, complejo de inferioridad.

Y ahora vengo con los ejemplos.

Hace poco tuvimos la penosa tarea de analizar una pieza de cine documental nacional en la cátedra de Cine en mi Universidad, pero la pena no fue analizar las películas, sino buscar una que estuviera disponible al público, así, tan fácil como se consigue un documental de Michael Moore, pero no, el cine documental venezolano es tan importante y está tan protegido, que se necesita “la autorización por escrito del autor de la película para obtener una copia en VHS” (palabras de la persona que nos atendió en el CNAC). Realmente la producción nacional de cine está muy protegida de males como la piratería, tanto, que no se consiguen las películas. Se sorprenderán, los invito a entrar en la página de cine venezolano Visor y listen los documentales producidos en el país en los últimos cinco años: ¡Cientos! ¿Cuántos has visto tú? ¿Saben que fue lo mejor que le pasó a los chamos de Petare que filmaron “Azotes de barrio? Que la película haya llegado a los buhoneros. Estoy seguro que su película fue la más vista durante esa época, y a fin de cuentas ¿no se hacen películas para que la gente las vea? ¿Es cuestión de dinero? Entonces mejor que se dediquen a producir cortos publicitarios. Eso si que da real rápido. De otra forma ni se van a hacer ricos en dos días, ni van a dejar que el cine nacional surja.

Recientemente leí una entrevista que le hicieron al grupo Los Telecaster (no los conoces, ya sé). En dicha entrevista el vocalista en un tono crítico bastante duro señaló que en Venezuela existe un “culto a lo underground que es asqueroso”, sumado a una “actitud sabrosona” del público que asiste a los toques, a eso yo le sumaría el miedo de los músicos a tener éxito gracias a lo que vengo diciendo sobre el complejo de inferioridad. Hace unas semanas asistí a un concierto en el Centro de Arte La Estancia, tocaban los grupos Skin y Pzoom. La vocalista de Pzoom anunciaba con visible emoción la rotación de su video musical en el canal MTV, e invitó a los asistentes a entrar en la página del canal para votar por el video en cuestión para que éste pasara a “rotación normal”. Al terminar el concierto escuché esta frase lamentable de boca de una rockerita emo: “¿tu crees que yo voy a perder mi tiempo en Internet votando por ellos? Naaah…” ¿Y sí se quitara esa actitud pseudo-contestataria pre-fabricada y apoyara la música que escucha? ¿Y si la mitad de los que fueron a ese concierto lo hicieran? ¿No cambiarían las cosas?

Un último ejemplo. La última semana me dediqué a hacer una investigación para sustentar este texto. Entré en los “My Space” de los grupos nacionales que tengo agregados como amigos, allí hice un conteo de las canciones que tienen en sus respectivos espacios y cuántas de esas canciones estaban disponibles para descargar al computador. De esta manera, pretendo yo, medir el grado de motivación que tienen dichos grupos de ser escuchados, basado en la idea de que como la mayoría de ellos no tienen una producción discográfica en la calle y en todo caso, se trata de grabaciones hechas por sus propios medios, tengan la intención de darse a conocer por lo que hacen (su música). Bien, de 26 grupos analizados, el 100% tienen canciones en sus páginas (¡Bien!), hay un total de 96 canciones en suma, lo que da un promedio de 4 canciones por cada grupo (una muestra muy representativa de lo que pudiera ser una producción discográfica completa). Pero aquí va la mala noticia: solo 33 canciones en total estaban disponibles para descargar al computador, es decir, un 30% aproximadamente y un promedio de 1,3 canciones por grupo. Solo seis grupos tienen todas las canciones disponibles para bajar a la computadora.

Las canciones que estaban disponibles para descargas están ahora en la memoria de mi reproductor de MP3 y se encuentran desde hoy en el Playlist de este blog (como recompensa a los grupos que si desean ser escuchados). Al final de este post les detallo en un cuadro los numeritos de mi estudio cuasi-científico.

Al final de todo ¿a que quiero llegar? Ahí voy: Tenemos que quitarnos de encima el miedo a progresar, dejar a un lado la actitud arrogante y la viveza criolla que solo demuestran la mentalidad mediocre que tenemos como sociedad. Señores, ya no vivimos en la época del “tá’barato, dame dos”, y hace mucho que pasó aquel fatídico “viernes negro”. Hoy tenemos las mejores herramientas para contar solo con nosotros mismos para saltar del escondite donde nos refugiamos. Además del potencial que tenemos en áreas como el turismo, el cine y la música, por no nombrar otros tantos talentos que tenemos los venezolanos. Dejemos el miedo, dejemos de depender de las decisiones de otros y salgamos adelante como país de una vez por todas por nuestro propio esfuerzo individual. Lo único malo que puede pasar es que Paulo Cohelo se tenga que dedicar a otro oficio porque nadie necesitará de su “autoayuda”.

Grupo

Nº canciones en My Space

Nº canciones disponibles para descarga

Porcentaje

Sonica

3

0

0,0%

Billysefue

3

3

100,0%

Lado B

4

1

25,0%

La Puta Eléctrica

1

0

0,0%

Candy 66

3

1

33,3%

Los Mentas

4

4

100,0%

Los Amigos Invisibles

4

0

0,0%

PapaShanty SaundSystem

6

0

0,0%

Pzoom

2

1

50,0%

Cachicamoconcaspa

5

0

0,0%

Chucknorris

4

0

0,0%

Verona

4

1

25,0%

Phono Wataka

4

4

100,0%

Mochuelo

4

4

100,0%

Negust Nagast

4

0

0,0%

Samantha Dagnino

4

0

0,0%

Sincrónica

4

0

0,0%

Los Oceánicos

4

3

75,0%

Toxic Hoffman

4

0

0,0%

Sentimiento Muerto

4

0

0,0%

Bélica

4

1

25,0%

Desórden Público

4

1

25,0%

Los Pixel

4

4

100,0%

Skin

2

0

0,0%

La Seguridad Nacional

4

4

100,0%

La Misma Gente

3

1

33,3%

Total

96

33

34,4%


Rock hecho en Venezuela (a propósito de mi imeem) (O la música Underground venezolana según Isa)

Les tengo una buena noticia. Gracias a la información otorgada por los colegas de la UBH (Unión de Bloggers Hispanos), encontré una maravilla llamada imeem.

imeem es una página que te permite crear, entre otras cosas, listas de reproducción (Playlist) con tu música favorita, además de compartirla en línea desde la propia página de imeem, tu blog o tu My Space.
Esto quiere decir que desde ahora en adelante podrán ustedes escuchar música mientras leen los post que aquí se publican. Solo busquen en la columna derecha la sección "Mi Música" y clickeen sobre el símbolo Play.
También pueden verificar las canciones que hay en el playlist clickeando en los botones Next y Previous, e incluso reproducir la lista de manera aleatoria.
Y aprovechando esta nueva maravilla, y obedeciendo a la naturaleza de las canciones que van a encontrar en esta primera lista, voy a hablarles de un tema que me ha estado rondando últimamente la cabeza. Voy a hablarles de Rock Venezolano.
En un país de misses, peloteros, políticos chimbos y petróleo; resulta raro (para una amplia mayoría) hablar de Rock. Sin embargo, Venezuela ha sido la cuna de las más variadas tendencias rockeras influidas por múltiples factores, incluídas las misses, los peloteros, los políticos chimbos y el petróleo.
La historia del Rock en Venezuela se remonta a los años 60 (si estoy equivocado, háganmelo saber), cuando grupos como Los 007, Los Impala, El Clan Spiteri y otros, comenzaron a realizar versiones criollas de las canciones que mundialmente daban a conocer los grupos anglosajones como Los Beatles o los Rolling Stones.
Sin embargo, no es sino hasta entrados los años 80 cuando realmente surgen propuestas originales y de gran calidad en cuanto al Rock. Seguridad Nacional, sería el nombre de una de estas bandas, creada en el año 1982 por Gustavo Corma (Guitarra y Voz), Abraham "Cangrejo" García (Batería, bajo, armónica, voz) y Juan Bautista López "Yatu" (Guitarra, armónica, voz) y quizás la más importante al ser influencia directa de grupos posteriores como Sentimiento Muerto y Zapato 3. De estas dos, la más importante de todas fue Sentimiento Muerto.
Sentimiento Muerto fue creada con el nombre de "Dead Feeling", hacia el año 1981, con un estilo que se sitúa en la onda dark de la época, con guiños punk y new wave. Sentimiento fue la cuna de los Rockstar venezolanos. Todos sus integrantes han formado y forman aún parte activa de la escena musical rockera en Venezuela, tal vez el más destacado de ellos fue Carlos Eduardo Troconis, alias "Cayayo".
Para el año 1985 se forma Desorden Público, primer grupo de Ska nacional y que influenció de manera directa el surgimiento y propagación de este género en el país.
Sentimiento Muerto, Zapato 3 y Desorden Público eran las bandas fijas en las carteleras de los toques del famoso estudio de TV "Mata de Coco". Estas tres bandas colocan la semilla para un movimiento underground que, de la mano de la Fundación Nuevas Bandas del rockmelómano Félix Allueva surge para finales de los 80 y principios de los 90.
Cayayo sigue haciendo de las suyas, y tras la separación definitiva de Sentimiento Muerto, forma junto a otros dos Ex-Sentimiento (Héctor Castillo y Sebastián Araujo) la agrupación Dermis Tatú, tal vez el mejor grupo de Rock que ha existido en Venezuela. Dermis solo edita un disco que no tuvo mayor éxito comercial, pero que colocó a la banda y al propio Cayayo como objetos de culto en la vida rockera del país.
Por su parte, Pablo Dagnino, cantante de Sentimiento Muerto, lanza una producción como solista, con un estilo y una imagen muy diferente a la que tenía en la banda y con una casi nula presencia comercial.
En esta época existían muy pocos medios especializados en el rock nacional. A finales de los 80 se estrena un programa en RCTV llamado Sonoclips (cuna de Eli Bravo y Nelson Bustamante), que sirvió durante bastante tiempo para dar a conocer este movimiento.
Para el año 1991 nace Caramelos de Cianuro. Esta agrupación ha migrado desde el Hardcore más original que se haya tocado jamás en Venezuela, hacia una especie de Punk Rosa que le ha valido un gran éxito en ventas discográficas.
Los 90 trae una ola de agrupaciones entre las que se destacan Los Amigos Invisibles, formados en el año 1991 y que tienen como nota positiva ser una de las pocas agrupaciones que, luego de 15 años de existencia mantienen su formación intacta, además de ser la primera agrupación nacional en ser firmada por un sello internacional (la disquera Luaka Bop de David Byrne).
Para el año 1995 nace La Puta Eléctrica, con una propuesta interesante e innovadora que ellos bautizan "A go-go maldito" y que es una mezcla de Punk, Surf y Rockabilly.
También en los 90 surgen un nutrido número de agrupaciones de Ska influenciadas por Desorden Público, entre las que se destacan las bandas Sin Sospechas, Palmeras Kanibales, La Banda de la Banana Voladora y Fauna Crepuscular.
A partir del año 1991 comienza el Festival Nuevas Bandas, hecho que impulsa el surgimiento de numerosas agrupaciones nacionales de diferentes estilos y con diferentes propuestas. Casi todas las bandas famosas de los 90 participaron en este Festival que hoy en día es una gran Fundación con varios festivales y premios para el circuito underground (y no tan under también) venezolano, y que como nota curiosa presenta el detalle de que los grupos ganadores, generalmente no tienen éxito posterior, cosa contraria ocurre con otros grupos no ganadores.
Los finales de los 90 traen agrupaciones con propuestas que saltan la barrera punk, pop-rock, ska surgida por la influencia de los grupos de los 80. Es así como nace un Rockabilly nacional impulsado por la agrupación Los Mentas, formada en 1998. Bacalao Men, con una propuesta "Funkosalsosa", se funda de la mano de un Ex-Sentimiento (Sebastián Araujo) en el año 1998. Candy 66 nace en el año 1998 y con ellos nace el metal comercial dentro de la movida, impulsado también por grupos como La Cándida Virgen, Subsonus, Liqüet o Despuesdevieja (Con Ramón "Hoyteví" Castro dentro de su formación). La movida metalera ha estado siempre presente en el país, sobre todo en ciudades del centro como Maracay con grupos como Arcangel, Agresión y el mismo Paul Gillman, pero eso merece otro post aparte.
Los finales de los 90 también sirven para la aparición del Hip Hop como boom musical en la época, impulsado principalmente por el colectivo La Corte, donde Dj 13 comienza sus andanzas.
Incluso la música electrónica consigue acomodarse dentro de la movida con grupos nacidos en su mayoría en Los Andes.
En esta etapa, nace el canal de música Puma TV, que en su programación habitual coloca videos de grupos venezolanos en rotación.
Hoy en día seguimos con esta onda ecléctica dentro de la fauna rockera venezolana. Recientemente han surgido grupos muy importantes y de extrema calidad como PapaShanty SaundSystem, cuyas filas son conformadas por integrantes de grupos importantes como Desórden Público y Negust Nagast (Reggae). Así como también han dado de que hablar grupos como Chucknorris, con una propuesta que mezcla la electrónica, el trip hop y el hip hop. Sónica, con una propuesta Neo-punketa-emo, y que están próximos a sacar su segundo disco. Billysefue, banda de Glam cuyo lema en escena es "Sexo, plumas y Rock and Roll". Mochuelo, con una propuesta basada en un Trip Hop bastante fresco y P-Zoom, ganadora sentimental del nuevas bandas del 2005, con un Rock medio grunge bastante bueno.
Otras agrupaciones que no podemos dejar de mencionar son La Leche (1992, Surf rock), La Calle (1993, con el Ex-Sentimiento José "Pingüino" Echezuría en sus filas), Los Gusanos
(1989, punk) cuya nota particular está en que a veces se desnudaban por completo en sus presentaciones, El Pacto (1992, Folk Rock), Metrozubdivision (1998, Rock Industrial-Dark) y otras bandas que han logrado su éxito emigrando a otras tierras como Laberinto (1989, se radican en Holanda en los 90. Metal Latino) y King Changó (1996, radicada en Nueva York. Ska Latino).
Lo más seguro es que se me escapen algunos nombres, no pretendo ser un erudito de la materia y este ensayo es muy personal.
En todo caso, es mi intención darles un panorama de un mundo muy rico musicalmente hablando, que muchas veces escapa de nuestros conocimiento solo por el hecho de no aparecer dentro de las programaciones de los medios masivos, pero que en conclusión posee muchos seguidores y, lo más importante, concentra mucha calidad y mucho talento, talento venezolano.
Disfruten algunas de las canciones del rock nacional en mi reproductor de música.

Fuentes de consulta obligada:
Página de Rock Nacional
Fundación Nuevas Bandas

P.D.: No me perdono no haber nombrado a P.A.N., última experiencia de Cayayo el grande, lamentablemente truncada por la prematura muerte del rockero. Y, ¿por qué no?, Pixel, actual agrupación que cuenta con Norton Pérez de La Puta Eléctrica y Pablo Dagnino en sus filas, y que surgió como respuesta de una disquera al éxito que obtuvo Caramelos de Cianuro.